
Las obras de construcción del tercer tramo de la Línea 3 Norte del Metro de Sevilla han puesto al descubierto un yacimiento arqueológico sorprendente en el barrio de la Macarena. Durante la excavación de la calle Doctor Fedriani, los equipos de obra han documentado alrededor de 40 fosas funerarias de época medieval andalusí, testimonio de los enterramientos que se realizaban en la ciudad hace más de ocho siglos.
El descubrimiento se ha producido en un tramo de unos 50 metros, que representa menos del 5% de la extensión total que se cubre en esta fase de las obras.
Tras la localización de las fosas, se ha incorporado al equipo un grupo de antropólogos físicos para estudiar in situ los restos humanos que ya han comenzado a aparecer. Los primeros datos obtenidos sobre el ritual funerario, la disposición de los cuerpos y las técnicas usadas sugieren que estas tumbas pertenecen a un periodo de la historia de Sevilla en el que la ciudad formaba parte del mundo islámico medieval.
El director general de Infraestructura del Transporte de la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda de la Junta de Andalucía ha detallado que las fosas funerarias están pendientes de catalogación y que se trabaja junto con los arqueólogos para documentar todos los hallazgos, un trabajo que estaba previsto desde el comienzo de las obras.
Por otro lado, las autoridades han pedido calma y han asegurado que a pesar de la magnitud de los restos, este descubrimiento no impedirá cumplir los plazos prometidos para acabar las obras del metro, ya que se está trabajando simultáneamente con el equipo científico.
Por ahora, los arqueólogos continúan la excavación y el estudio de la fosas, con el objetivo de comprender mejor el mundo funerario de la Sevilla medieval, además de los datos únicos de esta excavación: qué posición social tenían los individuos, cómo eran sus vidas y cómo se integraban las prácticas mortuorias en el paisaje urbano de la época.
A medida que avance esta investigación se espera que los hallazgos ofrezcan una ventana al pasado lejano de la ciudad, integrado ahora en una infraestructura moderna que cambiará la movilidad de Sevilla.






















