Carnicería Halal

Una Guía Completa sobre la Carne Halal

Halal

En la cultura islámica, la alimentación es un acto que trasciende lo biológico y se convierte en una forma de conexión con lo divino. Este es especialmente el caso de la carne que se consume, lo que hace de las carnicerías Halal un elemento esencial en la vida de los musulmanes.

El término ‘Halal‘ se refiere a lo que es permitido o legal según la ley islámica o Sharia. En el ámbito alimentario, Halal indica que los alimentos, incluyendo la carne, se han preparado siguiendo las pautas y normas islámicas.

¿Qué es la Carne Halal?

La carne Halal es aquella que proviene de un animal que ha sido sacrificado siguiendo los rituales islámicos prescritos, conocidos como ‘Dhabiha‘. Estos rituales están diseñados para garantizar un mínimo sufrimiento del animal y mostrar respeto por la vida que se está tomando. Requieren que el animal esté sano en el momento del sacrificio, que se recite el nombre de Dios (Bismillah, Allahu Akbar) antes del sacrificio y que la sangre del animal sea completamente drenada.

Carnicerías Halal: Más que proveedores de carne

Las carnicerías Halal no solo ofrecen carne que cumple con estos requisitos. También actúan como centros comunitarios, donde los musulmanes pueden reunirse, discutir y aprender más sobre su fe. Además, muchas carnicerías Halal ofrecen otros productos alimenticios Halal, proporcionando a la comunidad musulmana un lugar donde comprar todos sus alimentos acorde a las normas islámicas.

Pero las carnicerías Halal no son solo para musulmanes. Muchas personas de diversas religiones y culturas están descubriendo los beneficios de la carne Halal, desde su enfoque ético y consciente hasta el sabor único y la calidad de la carne.

En resumen, las carnicerías Halal son portadoras de una antigua tradición que combina fe, ética y nutrición, sirviendo a la comunidad musulmana y a aquellos que buscan alternativas éticas y saludables en su alimentación.

El halal, un concepto moral más que normativo

Definir los conceptos y luego determinar quién tiene derecho a decidir en qué asunto y de qué manera, son pautas esenciales si queremos hacer avanzar el debate sobre halal hacia la claridad. Así, se definirán responsabilidades para despejar esta niebla conceptual y legislativa.

A nivel legislativo se trata de obligar al productor a asegurar tanto la trazabilidad a nivel de producto como al uso técnico aplicado a este mismo producto. La vaguedad legislativa actual deja la puerta abierta de par en par a la codicia mercantil y sin escrúpulos de unos y otros.

Del lado del consumidor, su responsabilidad es, de hecho, aún mayor. Debemos detener esta victimización que significa que las cosas solo pueden cambiar desde arriba. De hecho, es el consumidor el responsable final de alentar o boicotear un producto sospechoso o insalubre, en lugar de morder con los ojos cerrados el anzuelo del menor precio.

Halal, un concepto que es moral y no legal


Lo halal no se vende, se practica como conducta individual. El halal proviene de la concepción que el musulmán se forja a partir de su propia lectura de los textos y de su identidad individual. El consumo de hallal es por tanto una cuestión de moralidad individual. No puede ser objeto de un dictado colectivo emanado de una conciencia externa a la conciencia íntima.

El Islam no ha instituido un clero oficial. De hecho, depende del creyente tener el derecho, en total privacidad, de consumir o no un producto supuestamente halal.

El caso del ayuno del mes de Ramadán es elocuente al respecto. Aparte de condiciones extremas o enfermedades graves, sólo el ayunante puede juzgar si es capaz o no de cumplir su ayuno cuando encuentra dificultades para practicar su culto.

La calidad es un valor inseparable de Halal

“¡Oh gente! Comed lo que hay en la tierra halalan tayyiban…”

(2:168)

“Y comed de lo halalan tayyiban que Dios os ha proveído…”

(5:88)

“Comed, pues, del botín que habéis obtenido, lo que es halalan tayyiban…”

(8:69)

“Comed, pues, de lo halalan tayyiban que Dios os ha proveído…”

(16:114)

Centrarse únicamente en la matanza de animales para el consumo es una reducción de la posición del Islam al respecto. Los cuatro versos del Corán citados anteriormente vinculan directamente halal con tayyib, que significa puro, maduro, agradable, sabroso y con buen olor. De ahí que Tayyiba sea el epíteto de la ciudad del profeta, Medina. Perfume en árabe se llama tib que viene de la misma raíz.


Desde un punto de vista lingüístico, los términos halal y tayyib se relacionan directamente entre sí como atributos o sinónimos, sin conexión alguna. Por lo tanto, nos parece excesivo mantener solo el término halal en estos versículos, además de que a menudo se abusa indiscriminadamente del significado que se le atribuye.

Esta lectura no es ajena a la doctrina musulmana. Frente al tayyib consumible, la jurisprudencia recurre a al-yallala insalubre para el consumo. Existen varios hadices sobre este tema, lo que es una prueba tangible de que el significado práctico de halal en el Islam no se limita solo a la forma de sacrificar al animal.

“El Profeta desaconsejó consumir la carne de al-yallala y su leche” (Hadiz, Sunan Ibn Maya, capítulo sobre animales para comer (adabaih), 3189. Otras versiones son reportadas por: Ahmad, Thirmidhi y Abu Daud por nombrar solo algunas.

El término al-yallala designa al animal cuyo consumo es halal, pero cuyo alimento consiste en productos impuros o insalubres. Se recomienda encarecidamente la cuarentena para que el animal al-yallala sea apto para el consumo, alimentándolo todo el tiempo que sea necesario con alimentos naturales y saludables.

¿Deberíamos llamar halal a un pollo cuya vida, desde el nacimiento hasta el sacrificio, es una cadena de procesos industriales que no tiene nada natural excepto la forma? ¿Es halal comer un pollo que nunca ha pisado la tierra con sus pies, que nunca ha respirado el aire exterior, que nunca ha probado la hierba fresca, que nunca se ha expuesto al calor natural del sol…? En nuestra opinión, un pollo cuya corta vida, ocho semanas, transcurre confinado en un espacio artificial, que es alimentado con comida sospechosa, entra en la categoría de al-yallala.

El tema de la matanza

En cuanto a la cuestión del sacrificio ritual, sería más objetivo exponer las diferentes opiniones al respecto. Las resumimos así sin apoyar ninguno de ellas, porque ese no es el objetivo de estas líneas.

Para algunos, sacrificar degollando no es una condición sine qua non. Para otros, solo el sacrificio manual mediante un pinchazo hace que el consumo de carne sea halal, mientras que algunos aceptan el sacrificio mecánico.

Decíamos más arriba que lo halal no se vende, se practica como comportamiento individual. Depende del musulmán vivir su práctica de acuerdo con sus propios valores. Sin embargo, el legislador debe exigir al proveedor que describa con precisión la forma en que el animal fue sacrificado, así como la composición exacta de los productos fabricados. Es decir: sin carne de cerdo, mediante faena manual o faena mecánica.

Los musulmanes en Europa pueden así aportar un plus cualitativo a la calidad de los productos de consumo, en lugar de encerrarse en una visión reduccionista puramente formal, y convertirse así en presa fácil para quienes lo halal es una cuestión de negocio.

El halal, una tendencia en auge en España

En España, el halal es una tendencia en auge y prueba de ello es que el número de mataderos con el certificado halal se ha incrementado notablemente en los últimos 10 años, llegando a día de hoy al centenar.

Por otro lado, están los que defienden su base natural. Es más ecológica y respetuosa con los ciclos de la naturaleza y si se hace bien, es decir, con el corte rápido en el cuello para que el animal quede inconsciente, aseguran que no hay sufrimiento cuando se va desangrando.

Es un método de sacrificio que consiste en una incisión con un cuchillo afilado rápida y profunda en el cuello, cortando la vena yugular y la arteria carótida de ambos lados, para que el animal se desangre totalmente, pero dejando intacta la espina dorsal.

A diferencia del método europeo que se emplea en los mataderos, con un tiro en la cabeza al animal después de haberle aturdido para que sufra lo menos posible, con el método halal, los animales que se sacrifican deben ser degollados con un solo corte, para lograr un mayor drenaje de la sangre, evitando las toxinas y conservando mejor sus nutrientes.

Preguntas sobre la comida Halal

Preguntas sobre la comida Halal

¿Cómo tiene que ser la carne halal?

Para tener la certificación halal se requiere que los animales no sean criados en ganadería intensiva, que estén lo más libres posible para moverse libremente y que su dieta sea estrictamente vegetariana; es decir, que coman pasto fresco, heno o ensilado (forraje seco y fermentado comprimido en rodillos). Tampoco deben ser tratados con antibióticos ni hormonas de crecimiento por parte de los veterinarios, ya que las hormonas podrían contener ingredientes provenientes de la carne de cerdo. De acuerdo con el Corán, la carne de cerdo está completamente prohibida en la alimentación de los musulmanes practicantes.

¿Es una carne saludable?

Cada vez oímos más hablar de la carne halal y de sus bondades. La única permitida por el Islam y que, hasta hace relativamente poco, el resto de los mortales no nos parábamos a pensar en ella para nuestro consumo. Halal es en realidad el ritual que prescribe cómo debe ser sacrificado el animal.
A pesar de que no existen estudios científicos que demuestren que la carne halal sea más saludable, el consumo de carne halal sube año tras año y no solo en la comunidad musulmana (en Europa viven más de 25 millones de musulmanes, lo que representa un 7% de la población del continente) sino entre la europea también.
La Unión Europea autoriza la práctica halal, pero hay algunos estados miembros como Suecia, Noruega, Austria, Estonia, Suiza, Lituania, Islandia y Dinamarca que la prohíben en sus territorios por considerar que los animales sufren más. Los grupos defensores de los derechos de los animales se oponen también a esta práctica.
En España, en cambio, es una tendencia en auge y prueba de ello es que el número de mataderos con el certificado halal se ha incrementado notablemente en los últimos 10 años, llegando a día de hoy al centenar.
Por otro lado, están los que defienden su base natural. Es más ecológica y respetuosa con los ciclos de la naturaleza y si se hace bien, es decir, con el corte rápido en el cuello para que el animal quede inconsciente, aseguran que no hay sufrimiento cuando se va desangrando.

¿Cómo es el rito o método para hacer la carne halal?

Es un método de sacrificio que consiste en una incisión con un cuchillo afilado rápida y profunda en el cuello, cortando la vena yugular y la arteria carótida de ambos lados, para que el animal se desangre totalmente, pero dejando intacta la espina dorsal.

¿En qué se diferencia del método europeo?

A diferencia del método europeo que se emplea en los mataderos, con un tiro en la cabeza al animal después de haberle aturdido para que sufra lo menos posible, con el método halal, los animales que se sacrifican deben ser degollados con un solo corte, para lograr un mayor drenaje de la sangre, evitando las toxinas y conservando mejor sus nutrientes.

¿Qué comida no es halal?

Halal significa lícito y es la palabra que usan los musulmanes para designar todo aquello permitido por la ley islámica. En el lado contrario están los alimentos Haram, o prohibidos para el consumo, que sería cualquier carne procedente de animales muertos por golpes o estrangulamientos o carne de animales que hayan muerto de forma natural.

¿Halal es sólo la comida?

Para el musulmán actual, el término halal identifica un estilo de vida, que integra tanto el tema alimentario como de higiene, sanidad, economía, moda, comercio o turismo. Son un conjunto de prácticas permitidas: recoge todo lo lícito, lo saludable o lo aceptable según la sharia o ley islámica.

¿Cuál es la diferencia entre kosher y halal?

Tanto la comida kosher como la halal se preparan según las normas y las costumbres religiosas de los judíos y los musulmanes. La Torá y el Corán explican, entre otras leyes sobre la alimentación de estos creyentes, qué animales se pueden sacrificar y cómo hacerlo y cada una lleva sus correspondientes sellos distintivos, pero en la práctica, son muy similares. De hecho, aunque las tradiciones kosher y halal provienen de dos religiones distintas, la primera judía y la segunda musulmana, se parecen lo suficiente como para que si la comunidad judía no tiene acceso a comida kosher, opte por halal y viceversa.

¿Cuánta gente en el mundo consume productos halal?

Según la consultora Market Research Quest, el mercado Halal crecerá hasta los 1.400 millones de euros en 2023, con incremento anual del 6,5%, según indica el Instituto Halal, uno de los principales certificadores de este sello en nuestro país. La empresa también dispone de la norma IFS, una certificación de seguridad y calidad alimentaria que garantiza que los procesos de producción se realizan con los más altos estándares de seguridad alimentaria. Solo en España vive más de un millón de personas de origen musulmán.

¿Qué nos garantiza que el método empleado es el halal?

Los establecimientos que venden carne halal deben tener en la puerta una pegatina que dice: «Garantía Halal de Junta Islámica». Este distintivo proviene del Instituto Halal y garantiza que el método se aplica al 100%. El Instituto Halal es una entidad creada por la Junta Islámica, impulsora y firmante de los Acuerdos de Cooperación entre los musulmanes y el Estado Español. Su finalidad es regular y certificar los productos y servicios destinados al consumo de los musulmanes en España. Por su parte, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) ha emitido unas directrices generales para el uso del término halal y para que pueda emitirse la correspondiente certificación como tales, en las que hay una lista de todos los alimentos que no son halal: perros, monos, burros o ciempiés entre ellos.

¿Dónde se compra la carne halal?

Se adquiere en carnicerías con el distintivo oficial que están diseminadas por todo el país. O también se consigue a través de Proveedores.com, que es una guía completa de proveedores y distribuidores de carne Halal. Existen, por otro lado, tiendas on line que se dedican a la venta directa de esta carne, como freshnau.com/halal o jaimaalkauzares en Madrid; o halalmarket.es en Barcelona o el primer supermercado con certificación halal, el Halal Empordá en Girona, que también tiene venta on line. Hay empresas españolas de calidad como la pyme leonesa Cecinas Nieto (la única fábrica de Cecina 100% Halal de España) y que, bajo la marca Alazán, comercializan su ya conocida Cecina de León IGP que ha sido galardonada con el Tenedor de Oro al mejor alimento importado en los premios Great Taste 2019, obteniendo las Tres Estrellas de Oro Great Taste 2019, que se equipara a «El Oscar de la alimentación». Y ahora han dado un paso más añadiendo un chorizo y salchichón de vacuno 100% halal.

¿Hay restaurantes especializados en comida Halal?

Dado que la comunidad musulmana es grande y también vienen a España turistas, los restaurantes está proliferando en todas las ciudades, principalmente en Madrid y Barcelona y también, por proximidad a Marruecos, en todo el sur de España. Si el musulmán que viaja no encuentra un restaurante con comida halal se ve obligado a comer vegetariano y para las comunidades musulmanas la carne es fundamental en su gastronomía. En Madrid, por ejemplo, hay bastantes como el Esfahan, Aladino, Al-Mounia; en Barcelona el Little Andaman o Al Jaima de Abou Khalil; El rincón de Beirut en Sevilla; Damasquino en Córdoba; Taj Halal en Granada; Palacio Nazari en Málaga…

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