¿Cómo llegó el islam a Nahuizalco (El Salvador)? Historia, testimonios y la comunidad musulmana pipil

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Joven musulmán de Nahuizalco

Respuesta breve: el islam llegó a Nahuizalco a mediados de la década de los 2000, cuando un grupo de indígenas de escasos recursos del cantón Pushtan pidió ayuda a la comunidad musulmana salvadoreña, entonces dirigida por el Dr. Armando Bukele Kattán, a través del Consejo de Religiones por la Paz de El Salvador. Un líder comunitario indígena abrazó la fe tras recibir apoyo desinteresado y comenzó a invitar a otros vecinos. Aquellas primeras reuniones en el patio de su casa desembocaron en la construcción de la mezquita Renacer, inaugurada en 2014. Hoy, unas setenta familias de este municipio de Sonsonate se consideran musulmanas, varias de ellas descendientes de indígenas pipiles.

Nahuizalco, símbolo de la riqueza precolombina y colonial de la cultura salvadoreña, es reconocido por su herencia indígena y sus artesanías de mimbre. Lo que pocos imaginarían es que en este pueblo ubicado al norte de Sonsonate hay una mezquita donde un grupo de nahuizalqueños, entre ellos varios descendientes de indígenas pipiles, se congregan para practicar su fe: el islam.

En este reportaje recorremos, de la mano de sus protagonistas, cómo una comunidad indígena históricamente marginada encontró en la fe musulmana un camino de dignidad, cohesión y esperanza. Hemos recogido los testimonios de familias conversas, del imam de la comunidad y del sheij de la mezquita para reconstruir una historia poco conocida incluso dentro de El Salvador. 🕌

El islam en El Salvador: cuántos musulmanes hay y dónde se congregan

El pequeño grupo de nahuizalqueños forma parte de los cuatro mil musulmanes que existen en El Salvador, de los cuales más de mil se congregan de forma activa en las mezquitas del país. Aproximadamente el 90% de los miembros de la comunidad son personas conversas que antes practicaban otras religiones, mientras que el resto son extranjeros procedentes de países como Egipto, Arabia Saudí, Palestina, Jordania, Irak y Pakistán.

Las cinco mezquitas de El Salvador

Los salvadoreños que practican esta fe se reúnen en cinco mezquitas distribuidas por todo el territorio nacional:

  • Mezquita de la Luz (An-Nur) — Avenida España, Centro Histórico de San Salvador. Considerada el primer lugar de oración para los musulmanes en el país, fundada en 1992 por el Dr. Armando Bukele Kattán.
  • Mezquita Casa de Abraham (Dar Ibrahim) — Alameda Roosevelt, San Salvador.
  • Mezquita Renacer — Nahuizalco, Sonsonate. Inaugurada en 2014.
  • Mezquita Palestina Libre — Santa Ana.
  • Mezquita La Esperanza (Al-Amal) — San Miguel.

Este mapa de la fe islámica en El Salvador ayuda a entender la magnitud de lo ocurrido en Nahuizalco: un municipio rural del occidente del país, con fuerte identidad indígena, alberga una de las cinco mezquitas nacionales. 📍

Nahuizalco: los «Cuatro Izalcos» que abrazaron una fe distinta

El pueblo, cuyo nombre en náhuat significa los «Cuatro Izalcos», recibió la llegada del islam por el contacto que sostuvieron miembros de la comunidad indígena local con musulmanes salvadoreños de la capital a mediados de la década de los 2000. La religión monoteísta fue adoptada por varias familias a lo largo de los años en una localidad caracterizada por sus tradiciones evangélicas y católicas.

Aquel giro de 180 grados en el panorama religioso de Nahuizalco condujo a la construcción e inauguración de la mezquita Renacer en 2014.

Los testimonios: rostros del islam nahuizalqueño

Margarita Álvarez: «Dios que es tan grande me dirigió para acá»

Una de las familias musulmanas del pueblo es la de Margarita Álvarez, de 75 años de edad, quien se convirtió al islam un año después de la inauguración del templo de oración. A pesar de enfrentar una enfermedad propia de su edad que afecta su memoria, siempre recuerda realizar sus cinco oraciones diarias (salat) y ayunar en el mes sagrado de Ramadán, en el cual se conmemora la revelación del Corán al Profeta Muhammad. La fe consiste en adorar a un único Dios (Allah), la misma divinidad suprema del cristianismo.

«Yo fui católica, pero mire, yo sufría en el vivir, andaba de posada, andaba aquí, allá, pero mire, gracias a Dios me regalaron mi casita aquí. Me encanta cuando ya va llegando ese tiempo de Dios [Ramadán] porque he estado bien enferma, pero yo le pido a Dios. Está conmigo. Empezábamos nuestro ayuno desde que amanecía hasta que se ocultaba el sol y la gente se admiraba».

Su primer contacto con el islam lo vivió de una manera particular, gracias a imágenes que vio en la televisión: le admiró cómo los musulmanes realizan las oraciones obligatorias, con una serie de inclinaciones y prosternaciones que reflejan la sumisión y la humildad ante Dios.

«Dije yo, ‘ay, qué lindo cómo oran. Y qué bonita esa iglesia’. Y Dios que es tan grande me dirigió para acá, se me concedió».

Su estilo de vida ya estaba alineado con las ideas del islam, entre ellas, evitar adorar imágenes u otras figuras cristianas. Tras dar a conocer su fe, convivió con la presión de vecinos cristianos que se sorprendieron por su decisión, aunque ahora está acostumbrada a ello. Posteriormente, la solidaridad de la comunidad musulmana le ayudó a conseguir su propia vivienda.

María de Los Ángeles Guzmán: «Para mí es una tranquilidad estar en el islam»

Otra nahuizalqueña que decidió abrazar esta fe junto a su esposo e hijos es María de Los Ángeles Guzmán. La mujer de 60 años sobrellevó el hecho de que sus vecinos la hicieran a un lado por adoptar otra religión, así como el reto de aprender capítulos del Corán en árabe para realizar sus oraciones.

«Para mí una tranquilidad estar en el islam porque he cambiado muchas cosas, porque el profeta Muhammad eso nos enseñó. Que no seamos pasivos ni altaneros, ir por el buen camino que Dios nos enseña también el Corán, en el Evangelio, la Torá y los profetas».

Lo afirmó entre lágrimas, plena con su decisión.

¿Cómo llegó realmente el islam a Nahuizalco? El origen de la historia

El contexto: siglos de injusticias contra los pueblos originarios

Los pueblos originarios de El Salvador han sido blanco de múltiples injusticias a lo largo de los siglos. Han experimentado la opresión y la marginación en la época colonial, el impacto de la masacre de 1932 durante la dictadura de Maximiliano Hernández Martínez —que acabó con la vida de aproximadamente 30.000 indígenas—, las penurias de la Guerra Civil y la violencia de las pandillas. Los efectos de estos acontecimientos han provocado pobreza, exclusión y marginación en la mayoría de sus miembros.

El primer contacto: el cantón Pushtan pide ayuda

Es así como, a mediados de la década de los 2000, un grupo de indígenas de escasos recursos del cantón Pushtan, de Nahuizalco, pidió ayuda a la comunidad musulmana salvadoreña, que en ese momento era dirigida por el Dr. Bukele, por medio del Consejo de Religiones por la Paz de El Salvador.

Quién fue el Dr. Armando Bukele Kattán

Hijo de padres originarios de Belén y Jerusalén, en Palestina, Armando Bukele Kattán se convirtió al islam en la década de los 90 y fundó la Mezquita de la Luz (An-Nur), la primera en el país, en el año 1992. Posteriormente, se convirtió en el primer imam de la Comunidad Musulmana Salvadoreña y llamó la atención de más personas que, igual que él, compartían la misma visión de la unicidad de Dios y admiraban las enseñanzas del profeta Muhammad.

Su hijo, el actual imam de la Comunidad Islámica Hispanoamericana y ahora presidente del Consejo de Religiones por la Paz, Emerson Bukele, cuenta cómo ocurrió el acercamiento entre musulmanes capitalinos y los pobladores de Pushtan. Narra que uno de ellos, un líder comunitario indígena, abrazó la fe del islam tras recibir apoyo del Dr. Bukele en un asunto urgente de manera desinteresada.

El gesto que lo cambió todo

«Mi papá no lo dudó y le ayudó», relató sobre la visita del hombre indígena a la oficina de su padre. «Le dio algo de dinero y le dijo: ‘Bueno, aquí está esto para que te ayudes’. Entonces él se fue, bajó las gradas, pero luego regresó, tocó la puerta otra vez, y le preguntó: ‘¿Por qué me diste el dinero?'»

«Mi papá le contestó: ‘Pues sí, para ayudarte’. Pero él insistió: ‘Sí, pero a mí me dan dinero para salir en una foto o porque quieren algo para un partido político. Vos sos la primera persona que me ayuda sin pedirme nada. ¿Por qué lo haces?'»

La respuesta conmovió al líder comunitario, afirma Bukele:

«Soy musulmán. Tenemos que ayudar a quien lo necesita, pero no lo hacemos por la gente. Lo hacemos por la complacencia de Dios, no porque esperemos algo a cambio».

El zakat y la sadaqa: la caridad como pilar

Esta acción se basa en uno de los pilares fundamentales del islam: la caridad. Basada en la generosidad y la empatía con los más necesitados, es un precepto obligatorio establecido en el Corán. Todo creyente, ya sea hombre o mujer, debe destinar el 2,5% de sus ingresos anuales para esta causa (zakat). También se practica la sadaqa, que son actos de caridad voluntarios.

Ni el zakat ni la sadaqa se entregan a un líder o institución musulmana, sino que se brindan según la iniciativa del creyente, por lo que tienen como propósito purificar la riqueza y reconocer que todo lo que se posee es un préstamo de Dios.

La mezquita Renacer: del patio de una casa humilde a un templo

Al aceptar la fe musulmana, el líder indígena invitó a más indígenas y pobladores de Nahuizalco a unirse al islam y practicarlo como un estilo de vida.

«Se empezaron a reunir en el patio de su casa, que era una casa bien humilde, pero se reunían allá. Entonces fuimos y dijo mi papá: ‘Bueno, aquí voy a comprar un terreno’. Compró un terreno a la par de la casa del hombre y ahí se construyó la mezquita de Nahuizalco. El hombre murió, pero la comunidad que estaba alrededor, varia gente, es lo que formó comunidad de Nahuizalco», relató el imam.

Por qué se llama «Renacer»

El sheij o guía espiritual de la mezquita Renacer, Jorge Alberto Rivas Nieto, indica que el templo de oración recibió este nombre para reivindicar a los pueblos originarios de Nahuizalco por medio del islam.

«Renacer por medio del islam, no por la violencia, ni por la guerra, ni la matanza, sino espiritualmente, que evolucionen, que vean que no hay que quedarse detenido nada más en esta tierra, en este plano terrenal, sino en el Más allá. De que hay una recompensa y hay un lugar mucho más maravilloso que este. La esperanza del renacer es la convicción de que después de la muerte hay lugar mucho mejor y que vale la pena la lucha, aunque no sea fácil», explica el sheij.

Afirma que en el pueblo existen setenta familias, varias de origen indígena, afines a la religión, aunque no todos sus miembros sean conversos. «Por lo menos estas setenta cabezas de familia se consideran musulmanes», explica.

Más allá de la fe: la asistencia social

El sitio de oración no fue la única ayuda para los nuevos creyentes, dado que el apoyo espiritual fue acompañado de asistencia social con paquetes alimenticios, jornadas médicas, así como la entrega de ayuda para casos particulares.

«La comunidad acá ha recibido mucha ayuda, ya sea dinero en efectivo, comida y algunas ayudas específicas a ciertos hermanos como láminas, una casa, una caja o una silla de ruedas, o medicina. Eso está a disponibilidad de la congregación, pero hay que hacer la gestión con la Junta Directiva», indica el sheij.

Herencia indígena: la memoria de la masacre de 1932

Varios musulmanes de Nahuizalco reconocen su ascendencia indígena. Uno de ellos es Ciro Pérez Hernández, cuya familia se convirtió al islam gracias a amistades de sus hijos y esposa, que los invitaron a asistir a charlas en la mezquita:

«Nosotros somos originarios de acá. Entonces este pueblo se ha caracterizado por ser indígena. Pero ya cuando se vino el mestizaje y todo eso, ya no es una raza digamos pura, eso se perdió ya. Se perdieron las lenguas, las costumbres, todo por la cultura de afuera».

Debates con los vecinos y el estudio comparado

El estudio del Corán y de la Biblia, cuyos evangelios son considerados sagrados por los musulmanes, lo ha llevado a esclarecer dudas y a sostener debates con sus vecinos y amigos para desmentir ideas erróneas acerca del islam. La mayoría de la población de Nahuizalco, incluida parte de su comunidad indígena, practica el cristianismo evangélico o el catolicismo, por lo que la presencia de un musulmán en el pueblo les resulta extraña e inusual.

«El islam es diferente, pero como le digo, es un proceso. El islam es respeto, no el libertinaje que vivimos acá, donde la gente hace y deshace lo que quiere. Al-lah el Altísimo pide que nos respetemos, que respetemos a nuestras esposas, que respetemos a nuestros hijos y vecinos, que nos queramos entre musulmanes y no musulmanes, ese es el propósito y la guía temporal».

«Él es mi repuesto»

Su hijo, desde pequeño, aprendió también a orar y a recitar fragmentos del Corán en la mezquita Renacer. Ahora es alumno de la Escuela Dar Ibrahim, el primer centro educativo musulmán del país, en San Salvador. Al ver su formación y su progreso, afirma que hubiera querido tener una educación en la fe como su hijo. «Él es mi repuesto», detalla que le expresa a su esposa.

«Mi hijo, mi esposa y mi hija son musulmanes. Y mi madrecita, ya ancianita, se convirtió al islam. Yo le decía: ‘Mamá, eso es lo que nos enseñan; mamá, solo existe un Dios’. Y como era cristiana, comenzaba a pensar… Pero al final llegó a entender. Cuando ella murió, le dije cuando ya estaba en su agonía, diga ‘La ilaha illa Allah’ [No hay una divinidad excepto Al-lah]… y ella dijo eso, y se fue riendo, se fue sonriendo. Y les cuento a las hermanas esa experiencia, se fue sonriendo».

La herida abierta de 1932

Como originario de Nahuizalco, cuenta que es consciente de las penurias de sus ancestros por la masacre de 1932, tras el levantamiento campesino liderado principalmente por indígenas y trabajadores rurales en el occidente del país, en especial en los departamentos de Sonsonate, Ahuachapán y La Libertad. La matanza trajo consecuencias devastadoras para los pueblos indígenas: muchos supervivientes abandonaron sus costumbres, sus vestimentas características y hasta su lengua, el náhuat pipil, para evitar ser perseguidos.

Los pueblos indígenas en el censo de 2024

En la actualidad, según el VII Censo de Población y VI de Vivienda realizado en 2024, un total de 68.148 personas se consideran pertenecientes a algún pueblo indígena, es decir, el 11% de la población nacional. De esta proporción:

  • 43,2% se considera náhuat pipil
  • 20,4% lenca
  • 12,6% no sabe a qué pueblo pertenece
  • El resto son salvadoreños que se consideran de las etnias kakawira, maya chortí, maya pocomán, xinca, mangue y mixe o alagüilac

Hoy, la masacre de 1932 es recordada como uno de los episodios más trágicos de la historia salvadoreña. Las nuevas generaciones quedaron privadas de la cultura, la sabiduría y la guía de sus ancestros. Es así como don Ciro creció escuchando las historias de su madre sobre cómo los indígenas fueron asesinados por militares de la época y un grupo de personas con poder se apropiaron de las escrituras de sus tierras.

«Y esas muertes continúan, ahora por ideologías y dinero. Es hablar con la verdad. Eso es lo que pasó aquí, somos originarios de acá y somos los más discriminados, somos los que no tenemos dónde vivir, somos los que vivimos en una champa, y somos los que vivimos a las orillas de los ríos, somos aquellos a los que les caen las peñas y los que velan por esas personas. Entonces, Allah el Altísimo tomará muy en cuenta eso en el Día del Juicio Final, porque aquellos que tuvieron la posibilidad de ayudar no lo hicieron».

La Escuela Dar Ibrahim: educación como herramienta de futuro

Una docena de jóvenes de familias musulmanas de Nahuizalco asisten a la Escuela Dar Ibrahim, inaugurada por iniciativa del imam Emerson Bukele en marzo de 2023. El centro de estudios tiene como fin fortalecer la educación de niñas y niños salvadoreños, en especial aquellos de familias de escasos recursos, sean o no de creencias musulmanas. El acercamiento del imam con la comunidad de Nahuizalco impulsó este proyecto.

El sueño que inspiró el proyecto

«Tuve un sueño. Yo veía a una señora echando tortillas, en una casa bien humilde, y veía a un niño bien chiquito. Yo entendía que eran musulmanes. [El niño] llegaba de la mezquita hablándole en francés a la mamá. Y la cara de la mamá sorprendida porque el niño hablaba francés bien y era un niño chiquito. Nosotros tenemos que darle educación a estos niños que no tienen, educación de primer mundo», reveló el imam sobre la inspiración para esta iniciativa.

Qué se enseña en Dar Ibrahim

Centrada en la formación académica e islámica, la Escuela Dar Ibrahim es considerada la primera de su tipo en el país. Cuenta con enseñanza en cuatro idiomas (árabe, francés, inglés y español) y no solo se enfoca en clases de religión y estudios del Corán, sino que imparte:

  • Robótica
  • Programación
  • Educación financiera
  • Orientación para la vida
  • Ética y apologética

El objetivo es que los jóvenes obtengan mejores oportunidades de vida, ya sea dentro o fuera del país. También brinda becas para los jóvenes que no pueden costear sus estudios.

Qué es una madrasa

Cabe destacar que en el mundo islámico las escuelas son conocidas como madrasas y son centros de estudio dedicados a la enseñanza de la fe y de diversas disciplinas. Durante la Edad de Oro islámica (entre los siglos VIII y XIII), las madrasas no solo enseñaban religión, sino también filosofía, medicina, astronomía, matemáticas y otras ciencias. Eran comparables a las universidades de Europa en cuanto a su función académica.

Carlos Adán Guzmán: la transformación de un joven nahuizalqueño

La experiencia de pertenecer a una escuela musulmana cambió la vida de Carlos Adán Guzmán. Originario de Nahuizalco, se convirtió al islam a los diez años de edad después de interactuar con otros jóvenes musulmanes que conoció tras aplazar el año escolar.

«La verdad que he sentido bastantes cambios. Ellos me dicen que he cambiado bastante, gracias a la disciplina que tenemos», afirma el joven de 18 años.

La familia como reflejo de la comunidad

Sus padres, Edith y Adán Guzmán, también musulmanes, aplauden el progreso de su hijo y aseguran que el entendimiento de la fe los unió y fortaleció como familia.

«Yo hablaba de esto con una mamá de allá de Santa Catarina que también su niño estudia allí y me decía: ‘Viera mi hijo, o sea, él que era tremendo y ahora ya se comporta un poco más’. Eso les ha ayudado bastante porque en el dado caso del estudio, ellos están aprendiendo el doble de lo de acá. Con los idiomas que llevan van a tener un poco más de oportunidades», refiere la madre de Carlos.

El padre del joven, con raíces indígenas, colabora activamente en la organización de las actividades en la mezquita, entre ellas dirigir el sermón del viernes cuando el sheij se encuentra en San Salvador. Por su parte, doña Edith, originaria de Sacoatitán, coordina actividades con los niños de la comunidad, en especial durante Ramadán.

Dejar la fe que profesaban sus padres y practicar una fe distinta a otras religiones ha sido un reto para ambos, pero la comprensión de la unicidad de Dios como un ser único, sin pares, y el cambio en sus estilos de vida los mantienen unidos como pareja y familia. Es así como don Adán explica:

«Hemos llegado a reconocer dónde se demuestra el amor y a la vez la unión con los demás. Eso es lo que hemos llegado a sentir con el islam, porque cómo podría ser que ella tal vez diga que se sienta bien y yo por otro camino. Yo creo que ahí no da la lógica directamente porque estaría jalando yo por un lado y ella por otro, pero aquí hemos sido los tres. Somos un reflejo de la comunidad aquí, en el aspecto de lo que es la fe, porque en el islam la fe no es muerta, la fe es viva».

Preguntas frecuentes sobre el islam en El Salvador y Nahuizalco

¿Dónde está Nahuizalco y cómo se llega desde San Salvador?

Nahuizalco es un municipio del departamento de Sonsonate, situado en el occidente de El Salvador, al norte de la cabecera departamental. Forma parte de la conocida Ruta de las Flores, uno de los recorridos turísticos más populares del país, que enlaza municipios como Juayúa, Apaneca, Ataco y Salcoatitán. Desde San Salvador, el trayecto por carretera dura aproximadamente entre una hora y hora y media, según el tráfico y la vía elegida. El municipio es célebre por su mercado nocturno a la luz de candelas, sus artesanías de mimbre y tule, y su fuerte identidad indígena. Que en un lugar así exista una mezquita —la mezquita Renacer— constituye, precisamente, uno de los aspectos más singulares del panorama religioso salvadoreño contemporáneo.

¿Puede una persona no musulmana visitar la mezquita Renacer?

Con carácter general, las mezquitas en El Salvador —incluida la mezquita Renacer de Nahuizalco— reciben visitantes no musulmanes, especialmente cuando el acercamiento se produce con respeto y con la intención de conocer la fe. De hecho, buena parte de las conversiones documentadas en Nahuizalco comenzaron precisamente así: vecinos que fueron invitados a charlas informativas en la mezquita. Como en cualquier lugar de culto islámico, se recomienda: vestir con modestia (ropa que cubra brazos y piernas; en el caso de las mujeres, se suele facilitar un pañuelo para la cabeza), descalzarse antes de entrar en la sala de oración, guardar silencio durante los rezos y avisar previamente si se desea una visita guiada. Lo más práctico es contactar con la Junta Directiva de la comunidad o con la Comunidad Islámica Hispanoamericana para coordinar la visita.

¿Cómo se convierte alguien al islam en El Salvador?

El proceso de conversión al islam es notablemente sencillo desde el punto de vista formal: consiste en pronunciar la shahada (la declaración de fe) con sinceridad y comprensión de su significado, preferiblemente ante testigos musulmanes. La fórmula es: «Testifico que no hay más dios que Allah, y testifico que Muhammad es Su mensajero» (Ash-hadu an la ilaha illa Allah, wa ash-hadu anna Muhammadan rasulullah). En El Salvador, quien desee dar este paso suele acudir a alguna de las cinco mezquitas del país, donde recibe orientación previa, charlas informativas y acompañamiento posterior. Conviene subrayar que no existe ninguna cuota económica ni trámite burocrático: la conversión es un acto de fe personal. Tras la shahada, el nuevo musulmán comienza gradualmente a aprender las oraciones, la lectura del Corán y los preceptos básicos, generalmente con apoyo de la comunidad, tal como narran los testimonios de este reportaje.

¿Qué relación tiene la familia Bukele con el islam en El Salvador?

El Dr. Armando Bukele Kattán (1944-2015) es la figura fundacional del islam organizado en El Salvador. Nacido en San Salvador, hijo de inmigrantes palestinos cristianos procedentes de Belén y Jerusalén, era doctor en química industrial y empresario. Tras un proceso personal de búsqueda espiritual, se convirtió al islam y en 1992 fundó la primera mezquita del país, la Mezquita de la Luz (An-Nur). Llegó a impulsar cinco mezquitas y fue el primer imam de la comunidad musulmana salvadoreña, además de autor del libro divulgativo El ABC del islam. Tras su fallecimiento en 2015, su hijo Emerson Bukele asumió el liderazgo espiritual y actualmente es imam de la Comunidad Islámica Hispanoamericana y presidente del Consejo de Religiones por la Paz. Cabe puntualizar que, aunque el actual presidente salvadoreño Nayib Bukele es hijo del Dr. Armando Bukele Kattán, no todos los hijos de la familia profesan la misma fe: la comunidad musulmana salvadoreña es un espacio religioso independiente de la esfera política.

¿Existen otras comunidades musulmanas indígenas en América Latina?

El caso de Nahuizalco no es único, aunque sí resulta poco frecuente y muy escasamente documentado. En América Latina se han registrado procesos de conversión al islam entre poblaciones indígenas en varios países. El caso más conocido y estudiado es el de la comunidad tzotzil de San Cristóbal de las Casas (Chiapas, México), donde desde los años noventa se formó un grupo de indígenas mayas convertidos al islam. También se han documentado conversiones puntuales entre comunidades indígenas de Guatemala, Colombia y Bolivia, aunque en cifras muy reducidas. Los investigadores que han estudiado estos fenómenos suelen señalar factores comunes: el rechazo a estructuras religiosas asociadas al poder colonial, la búsqueda de dignidad y reconocimiento comunitario, y el apoyo material y social recibido por parte de las comunidades musulmanas. Nahuizalco, por su vínculo con la memoria de la masacre de 1932 y la identidad pipil, aporta una dimensión histórica singular a este mapa.

¿Cómo se celebra el Ramadán en la comunidad musulmana salvadoreña?

Durante el mes de Ramadán, la comunidad musulmana salvadoreña —incluida la de Nahuizalco— sigue las prácticas comunes a todo el mundo islámico: ayuno desde el amanecer hasta la puesta del sol, oraciones nocturnas adicionales (tarawih), lectura intensiva del Corán y mayor dedicación a la caridad. La ruptura del ayuno (iftar) se realiza tradicionalmente con dátiles y agua, siguiendo la sunna del Profeta Muhammad, y con frecuencia se organiza de forma comunitaria en las mezquitas. Las mujeres de la comunidad suelen encargarse de decorar los espacios de oración con lunas crecientes, estrellas y faroles. Los últimos diez días son especialmente valorados por la Laylat al-Qadr (la Noche del Decreto), considerada más valiosa que mil meses. En Nahuizalco, según los testimonios recogidos, la coordinación de actividades infantiles durante Ramadán corre a cargo de miembros de la propia comunidad local, lo que refuerza la cohesión del grupo.

Fuentediario1.com
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