
Un total de 12 nuevas tumbas han sido halladas en la localidad malagueña de Estepona, en una de las dos necrópolis musulmanas que existieron en la ciudad de la Costa del Sol durante los siglos XIII y XV. Se trata de un hallazgo que ha tenido lugar durante los movimientos de tierras que se están llevando a cabo en dos avenidas del municipio malagueño, según ha contado el arqueólogo municipal, Ildelfonso Navarro.
El Consistorio, antes de iniciar las obras, informó a la delegación territorial de Cultura de la Junta de Andalucía de que estos trabajos requerían de Control Arqueológico debido a que se conocía de la existencia de esta necrópolis musulmana. Además, dicho entorno está considerado como zona arqueológica en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y por el Plan Especial de Protección del Casco Antiguo.
Un equipo de arqueólogos ha seguido en todo momento las obras, la supervisión y coordinación de la delegación municipal de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento y con la autorización e inspección de los técnicos en materia de patrimonio de la Junta de Andalucía, siguiendo así las labores de arqueología preventiva que exige la Ley de Patrimonio Andaluz.
Por el momento, han aparecido restos de un total de 12 individuos que fueron enterrados siguiendo el ritual canónico islámico, es decir, en dirección a La Meca, sin ropas ni ajuares, y directamente en la tierra. Estos restos se suman a los de otras 600 personas que han ido apareciendo en las diez excavaciones realizadas en los últimos años en zonas donde se ubicaron los dos cementerios musulmanes en la Medina de Istibbuna, nombre con el que se conocía a Estepona durante la época nazarí, cuenta Mario González, arqueólogo de la empresa Menia que está ocupándose de estas excavaciones.
Tras la finalización de los trabajos arqueológicos, los restos encontrados en las tumbas serán estudiados por antropólogos para conocer aspectos relacionados con las causas de los fallecimientos, las edades y sexo de esas personas, así como las enfermedades o traumatismos que presentaban en el momento de sus muertes. Un estudio detallado que arrojará un poco de luz para conocer la importancia de este hallazgo.
Los trabajos arqueológicos proseguirán durante los próximos meses conforme se produzcan nuevos movimientos de tierra en las obras del bulevar. El arqueólogo Mario González no descarta que se produzcan nuevos hallazgos porque los estudios revelan que una de las dos necrópolis nazaríes se extendía más allá de las obras que se están realizando en la zona del bulevar, hasta en lo que hoy es la calle San Roque.























