Eva De Vitray Meyerovitch

Eva de Vitray-Meyerovitch, destacada intelectual francesa del siglo XX, nacida en 1909 y fallecida en 1999, provenía de una familia católica burguesa. Abrazó el islam alrededor de 1950, respondiendo a una llamada interior que la llevó a afirmar: «No se convierte uno al islam. Se abraza una religión que abarca a todas las demás». Especialista en Muhammad Iqbal y el misticismo musulmán, esta escritora, traductora e investigadora descubrió el islam a través de «Reconstructing Islamic Religious Thought», la obra fundamental del padre espiritual de Pakistán.

En un reportaje grabado en 1992, Eva de Vitray-Meyerovitch, entonces de 83 años, reflexiona sobre su trayectoria intelectual y espiritual. Doctora en Filosofía y exdirectora del departamento de humanidades del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) también impartió clases en la Universidad de El Cairo. Fue a través de las grandes voces del misticismo persa que se adentró en el Islam: «Descubrí a estos grandes pensadores, empezando por Rumi, Iqbal, Gazali y otros, que en Occidente eran completamente ignorados en aquel entonces, quienes me revelaron un Islam fundamental, uno que no tiene absolutamente nada que ver con la caricatura que vemos hoy».

Su fascinación por Yalal al-Din Rumi, a quien ayudó a introducir en Francia, fue decisiva. Habla con asombro de la profundidad visionaria del maestro espiritual del siglo XIII: «Rumi habló de la fisión nuclear y sus peligros, sabía que hay nueve planetas… incluso habló de las repercusiones de una vibración causada por un hombre […] en galaxias aún no descubiertas. Es increíble. Eso fue cinco siglos antes de Galileo». «En Rumi, vio una sorprendente convergencia de intuición mística y ciencia moderna, una armonía que la llenó de asombro».

El testimonio de Eva de Vitray-Meyerovitch arroja luz sobre un momento singular: el de una intelectual francesa, en la cúspide de su carrera académica, que se adentra en un islam despojado de los estereotipos. Sus palabras nos recuerdan que el encuentro con esta tradición religiosa puede lograrse mediante la búsqueda de significado, poesía y experiencia interior. Al valorar a figuras como Rumi, Iqbal y Gazali, defiende la idea de un islam universal, profundamente humanista y en sintonía con las cuestiones contemporáneas. Su voz, serena pero resuelta, sigue sirviendo como un valioso contrapunto a las visiones reduccionistas que aún dominan hoy.

FuenteOumma.com
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