
«Fue violento y desagradable». Así recuerda Nadia Ahmed Benaissa los momentos vividos en la cafetería en la que trabaja, donde Alvise Pérez se refugió después de que varios vecinos comenzaran a increparle. Según relata en ‘Más Vale Tarde’, durante todo el episodio el objetivo fue evitar que la tensión fuera a más. «Había que intentar calmar los ánimos para que no se formara una batalla campal y no ocurriera una desgracia», explica la mujer.
La ceutí considera que la visita del líder de Se Acabó La Fiesta tenía un objetivo claro. «Este señor venía a rascar votos y a acabar de rematarnos», afirma. Sin embargo, cree que no logró su propósito porque «la gente manifestó su desacuerdo y su indignación».
Como nacida en Ceuta, ha reivindicado la «convivencia ejemplar» de la ciudad. «Todos nos respetamos, convivimos y compartimos. Este señor vino a sembrar odio», lamenta Nadia.
Tras escuchar su intervención en el local, Nadia tuvo la oportunidad de acercarse a Alvise y hacerle una única pregunta: «¿Usted cree que los musulmanes de Ceuta son españoles o no?». Según cuenta, el agitador ultra respondió que se trataba de «una pregunta absurda». «Le comenté que esos musulmanes radicales de los que habla son mis vecinos, mis hermanos y esos jóvenes, como mis hijos, a los que he visto crecer. Escuchar ese tipo de discursos es desagradable e inadmisible», remarca.
Para Nadia, los mensajes que escuchó durante la visita fueron «barbaridades que nadie con dos dedos de frente diría» y considera que «los ultras están para crispar a la sociedad».

























