comedores escolares valencia

La Conselleria de Educación garantiza a los alumnos musulmanes que los centros educativos les ofrezcan un menú sin carne de cerdo. Pero es una recomendación. No hay obligación alguna. La conselleria, además, estudia ahora cuántos centros de la Comunitat Valenciana disponen de menús halal o alternativas la mismo. Los datos tendrán que esperar. De esta forma, cada centro educativo (público, concertado o privado, con o sin fondos públicos) decide si elabora un menú alternativo o no. Y no hay visos de cambio.

La denuncia de una vecina de Valencia, Rachida El Badaoui, que asegura que el colegio al que va su hijo de 4 años le «discrimina» al negarse a ofrecerle un menú halal o alternativas al mismo (menús sin carne de cerdo, o permitir que el menor se lleve la comida de casa o se ausente del comedor los días que haya carne) ha sacado a la palestra un problema que se repite en la comunidad islámica. Y es que sin obligación solo queda la voluntad. Y si no hay voluntad la inclusión se convierte en exclusión. Así lo aseguran entidades como Valencia Acoge o la responsable del Centro Cultural Islámico de Valencia y de la Plataforma contra la Islamofobia, Amparo Sánchez, que lamenta un argumento que se repite contra la comunidad islámica.

«El argumento siempre es que los musulmanes no nos queremos integrar. Eso es falso. La realidad es que todo son problemas. Por ir a clase con velo, por los cementerios, por un nuevo oratorio, por los menús de los colegios… ¿No queremos o no nos dejan ejercer libremente nuestra ciudadanía y nuestra opción religiosa?», pregunta. Y pide una aclaración legislativa que termine, al menos, con el problema de los menús escolares.

Y es que Sánchez afirma que existe un verbo de la discordia. Y es que el Acuerdo de Cooperación del Estado con la Comisión islámica de España señala que «la alimentación de los internados en centros o establecimientos públcios y dependencias militares, y la de los alumnos musulmanes en los centros docentes públicos y privados que lo soliciten, se procurará adecuar a los preceptos religiosos islámicos, así como el horario de comidas durante el Ramadán». Así, hay juristas que afirman que «procurarán» se entiende como una obligación (tendrán que hacerlo) y quienes afirman que se puede interpretar como «intentarán hacerlo». De hecho, este diario recibió ayer varias llamadas de usuarios que denuncian la no adaptación de los menús a sus creencias religiosas. Incluido un menú vegetariano «que casi nadie ofrece».

Desde Podemos, la diputada Fabiola Meco, ha presentado una pregunta a la consellera de Igualdad, Mónica Oltra, para saber «qué medidas va a aplicar para que el próximo curso no se siga produciendo este tipo de discriminación» en los centros educativos.