
La Comunidad Musulmana de Melilla ha presentado un escrito oficial a la Delegada del Gobierno en Melilla, solicitando la garantía efectiva de la implantación de la enseñanza de Religión Islámica en todos los centros educativos de la ciudad.
La petición, a la que tiene acceso Rue20 Español, se basa en la sentencia 376/2025 del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares (TSJIB) y en la jurisprudencia reciente, que establece la obligación de la Administración de garantizar la oferta de esta enseñanza cuando las familias lo soliciten.
El documento, firmado por Mohamed Ahmed Moh, en representación de la Comunidad Musulmana de Melilla, argumenta que la situación actual en la ciudad refleja una discriminación estructural. Según el escrito, la educación infantil no ofrece en absoluto la enseñanza de Religión Islámica, a pesar de que la población estudiantil musulmana supera el 90% en la mayoría de los centros.
El escrito detalla la situación en varios centros de primaria, donde la oferta de Religión Islámica es irregular, incompleta y, en algunos casos, inexistente en la educación infantil. Se mencionan ejemplos como el CEIP León Sola, donde el alumnado musulmán es del 99,9% y no se imparte la asignatura en infantil, o el CEIP Anselmo Pardo, con un 90% de alumnado musulmán y la misma situación en infantil.
La Comunidad Musulmana exige la aplicación inmediata de la doctrina jurisprudencial 376/2025, garantizando la oferta real, supervisada y completa en infantil, primaria y secundaria. Además, solicita que se obligue a los centros concertados a cumplir la ley, se dote del profesorado necesario, se erradiquen las restricciones arbitrarias y se realice una supervisión activa para asegurar el cumplimiento del derecho.
En la conclusión del escrito, la Comunidad Musulmana destaca que las solicitudes de las familias representan prácticamente el 100% de la demanda real y que la situación actual no se refleja en la práctica.
Se insta a la Delegada a adoptar las medidas necesarias para corregir esta situación, subrayando que no se pide ningún privilegio, sino el cumplimiento de un derecho fundamental. La Comunidad Musulmana de Melilla afirma que la ciudad no puede seguir siendo una excepción ni un territorio con un trato discriminatorio hacia miles de alumnos musulmanes.






















