
Los ministros de Asuntos Exteriores de ocho países —Egipto, Qatar, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Pakistán, Turquía y Arabia Saudí— emitieron un comunicado conjunto el 9 de septiembre en el que acogían con satisfacción la decisión del gobierno británico de prohibir las importaciones de productos procedentes de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados y de imponer restricciones a determinados servicios relacionados con estos asentamientos.
Los países expresaron su esperanza de que la decisión de Londres alentara a la comunidad internacional a implementar medidas similares, de conformidad con el derecho internacional, al tiempo que se fortalece la rendición de cuentas de las organizaciones e individuos involucrados en la construcción y expansión de asentamientos. La declaración también instó a Israel a revocar las medidas relacionadas con las actividades de asentamiento y las políticas destinadas a alterar las características geográficas y demográficas de los territorios palestinos ocupados.
La declaración de los ocho países se produjo un día después de que Gran Bretaña, Francia, Canadá y otros nueve países emitieran una declaración conjunta en defensa de la «solución de dos Estados». Doce países —Gran Bretaña, Francia, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Irlanda, Noruega, Polonia, Portugal, España y Suecia— afirmaron que implementarían restricciones a nivel nacional, apoyarían las medidas europeas o considerarían activamente otras medidas para limitar el comercio con los asentamientos israelíes. Asimismo, instaron a la comunidad internacional a seguir implementando medidas concretas para prevenir las actividades que apoyan la expansión de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados.

























