España está experimentando una de las peores olas de calor de su historia moderna este junio de 2026. Una ola de calor generalizada, prolongada e intensa afecta actualmente al país, alcanzando niveles excepcionales. Las temperaturas en Madrid han llegado a 38 grados centígrados y en Andalucía han superado los 40. Esta ola de calor también destaca por su precoz inicio, incluso antes del comienzo del verano.
Ante este calor extremo, el gobierno nacional y las autoridades locales han activado todos sus planes de respuesta ante emergencias para ofrecer asesoramiento y orientación. Se insta a todos a adoptar medidas sencillas: beber agua con regularidad, incluso antes de tener sed, mantenerse frescos y evitar la actividad física intensa.
Oraciones conjuntas, sermones de los viernes más cortos… las mezquitas se adaptan
En este contexto de vigilancia generalizada, la Federación Musulmana de España (FEME) ha pedido a sus congregaciones que adapten las prácticas religiosas a las circunstancias. «Nuestra religión sitúa la preservación de la vida y la integridad física entre sus objetivos más elevados», señalan fuentes consultadas por Mundoislam.
Con respecto al sermón del viernes, el mensaje es claro: «Un sermón breve y edificante es mejor que uno prolongado que ponga a prueba a los fieles. La concisión, en estos tiempos, es una forma de misericordia hacia la congregación».
Atención constante a las personas vulnerables
Además de solicitar sermones de los viernes más cortos, con el fin de preservar la comodidad y la salud de los fieles, la Federación Musulmana de España insta a los responsables de los lugares de culto a “tomar las medidas necesarias para mitigar los efectos de la ola de calor, en particular asegurando el aire acondicionado o una buena ventilación de las instalaciones siempre que sea posible, facilitando el acceso al agua para los fieles y prestando especial atención a las personas mayores y vulnerables que frecuentan la mezquita. En efecto, preservar la salud y el bienestar de los fieles es una de nuestras responsabilidades colectivas.”
La Federación Musulmana de España también subraya la importancia de la hidratación para los fieles, recordándoles la necesidad de beber regularmente antes y después de la oración, y de evitar la exposición prolongada al sol de camino a la mezquita. Se solicita especial atención a las personas vulnerables (personas mayores, niños, mujeres embarazadas y personas enfermas). “Quienes teman por su salud pueden beneficiarse legítimamente de las exenciones que permite nuestra religión, y ninguna restricción puede prevalecer sobre la protección del individuo”, afirma la FEME.
Finalmente, se recomienda la adaptación de los lugares de culto: buena ventilación de las salas de oración, agua disponible para los fieles y zonas de recepción frescas.
En algunas zonas de especial calor, la FEME pide a las mezquitas que abran sus puertas a todo el público «para ofrecer un espacio fresco, tranquilo y con aire acondicionado a quienes lo necesiten».
Para la FEME, estas medidas «reflejan el espíritu mismo del Islam: una religión de moderación, compasión y discernimiento, atenta en todas las circunstancias a la dignidad y la vida de los seres humanos». Esta declaración, en estos días de intenso calor, tiene un gran impacto mucho más allá de la comunidad religiosa.