Ramadán en Vigo

Los musulmanes que realizan el ayuno en Vigo aseguran que este año las condiciones fueron muy favorables y con más participación debido a la emigración: “No tiene nada que ver cuando toca en verano”

La familia musulmana en Vigo vivió este 2024 un “muy tranquilo” Ramadán, si bien sus integrantes siguen creciendo en la ciudad. Su ayuno durante la presencia del Sol finalizará el próximo martes, 9 de abril, después de 30 días de no ingerir nada de comida ni bebida mientras no sea de noche, así como no fumar o abstenerse de las relaciones sexuales.

Este año cuadró en una buena fecha, entre marzo y abril, donde los días no son tan largos como en verano y el calor respetó. “Menos los últimos días por el cambio de horario, tuvimos un tiempo donde a las ocho de la tarde ya podíamos comer”, aseguró Abdelrrahim El Aziri, secretario general del Centro Cultural Islámico de Vigo.

El Ramadán es el noveno mes del calendario islámico, que cambia con respecto a la posición lunar. Por tanto, podría ser en cualquier época del año, siendo más duro durante los meses de junio a septiembre: “Fue muy fácil este año, no tiene nada que ver como en verano, donde comer se retrasa hasta las 22:30 horas y los trabajadores de sectores como la construcción pueden llegar a pasarlo muy mal”.

La presencia de la comunidad musulmana en la ciudad está aumentando. Desde el centro contabilizan alrededor de 2.500-3.000 musulmanes residiendo en la ciudad, cuyo local de reunión se sitúa en Gregorio Espino. “Creo que nunca tuvimos tanta gente como ahora. La comunidad está creciendo porque la mayoría que vivía en el área metropolitana se ha mudado a Vigo en busca de mejoras laborales”, aseguró el secretario. Incluso Abdelrrahim, residente en Porriño, cambio su hogar por Vigo para encontrarse más cerca del trabajo: “Está aumentando los asistentes al comedor y a las familias les compensa vivir en Vigo porque pueden traer al centro a que los niños tengan sus clases de árabe”. Tras finalizar el día, se reúnen en el centro para comer, rezar y compartir momentos, ofreciendo “más de 150 menús”.

Para el próximo martes, último día de Ramadán, los musulmanes cuentan con una celebración que para Abdelrrahim ya es “toda una tradición”, aunque será “en familia, con muchos regalos para los niños”. Eso será después de un gran esfuerzo y de mucha dedicación al rezo, así como de autocontrol para no caer en la tentación, si bien no es obligatorio para ciertas personas que “tienen diferentes imposibilidades como un embarazo, por edad, salud o se encuentren de viaje”.

Otra de sus celebraciones, la más grande, es la fiesta del sacrificio del cordero, que será dentro de dos meses aproximadamente. Durante esa celebración se sacrificará a un animal y se cortará en tres partes, con la cabeza mirando para La Meca. Será de una forma que ahorre en lo máximo posible el sufrimiento del animal y con un desangrado rápido.

Según Abdelrrahim, el ayuno que realizan por Ramadán ayuda al autocontrol y al fortalecimiento del cuerpo, todo lo contrario de lo que indican ciertos estudios donde se resalta que dejar de comer durante un periodo prolongado puede ser perjudicial para la salud: “La gente piensa que lo hacemos para sufrir, pero el ayuno tiene múltiples beneficios. Creen que debilita el cuerpo y es al revés”.

Aunque lo hacen todos los que comulgan con su religión, está especialmente dedicado a los que habitualmente cuentan con problemas de adicciones, como el juego, el alcohol o las drogas. “Te da una ayuda psicológica como es el autocontrol y, además, una fuerza de voluntad muy importante”, señaló el secretario general. Lo comparó con las nuevas técnicas de últimamente “están muy de moda” como el ayuno intermitente, siempre bajo el control de un médico o especialista.

Fuenteatlantico.net
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