
San Fernando de Maspalomas se convirtió este jueves en punto de encuentro de la comunidad marroquí en Gran Canaria para celebrar el iftar, el momento de romper el ayuno durante el mes del Ramadán, una época sagrada para los musulmanes. El acto reunió en torno a la mesa a representantes institucionales del municipio de San Bartolomé de Tirajana y de Mogán, entre ellos el alcalde Marco Aurelio Pérez Sánchez, la alcaldesa Onalia Bueno García y el consejero de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, Carlos Álamo Cabrera, junto a otros miembros de la corporación, además de empresarios y representantes de la comunidad marroquí.
El evento, organizado por la asociación canario-marroquí, presidida por Houcine Oubal, y la asociación de mujeres árabes y del Magreb, presidida por Fátima Louraibi, se celebró en el restaurante Marhaba, con la colaboración de Princess Hotels & Resorts. Su objetivo fue poner en valor y dar a conocer la hospitalidad, el sentimiento de unión y la paz que se vive durante esta época del calendario islámico en muchas familias, así como acercar a personas ajenas a la religión musulmana la manera en la que se celebra y se vive el mes del Ramadán.
El propietario del restaurante Marhaba -cuyo nombre significa bienvenido en darija marroquí-, Mustapha Khanfour, cuidó cada detalle para ofrecer a los asistentes un menú tradicional del norte del país. La mesa incluyó platos y dulces típicos de estas fechas, como la chebakia —dulce elaborado con miel y sésamo muy presente durante el Ramadán—, además de té, harira, una sopa muy popular para el iftar, y briwat, entre otras especialidades.





















