El islam prohíbe el suicidio

Todas las religiones prohíben rezar pidiendo la muerte, entonces, ¿cómo es posible que una persona tenga derecho al suicidio debido a dificultades, enfermedades, etc.? Si una persona se suicida, comete un acto prohibido y su castigo será severo. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: “Asociar socios al Todopoderoso, desobedecer a los padres, cometer suicidio y jurar en falso son algunos de los pecados más graves”.

No importa cuán piadosa pueda ser una persona, y no importa cuántas buenas acciones haya hecho, si se mata a sí misma frente a los problemas y fracasos mundanos, entonces todas sus buenas acciones serán en vano y se verán arruinadas.

El hombre posee un poder asombroso que su mente le otorga. Los pensamientos negativos surgen en la mente humana. Por lo tanto, las personas toman decisiones equivocadas, pero aquellos con una mente madura se adaptan a cada situación para que el viaje de su vida pueda continuar.

El suicidio es una forma cobarde de salir de la adversidad. Este mundo es un lugar de prueba, en todo momento y en todo lugar. La única persona que tiene éxito es la que se enfrenta a todo tipo de preocupaciones. La persona que pierde la paciencia debido a las privaciones y dificultades y pone fin a su vida de forma apresurada e impaciente comete una acción condenable. El Islam enseña que este mundo es un prólogo del próximo mundo por venir. Las buenas o malas acciones realizadas aquí tendrán su retribución en la próxima vida. El suicidio es un acto incorrecto que arruinará el más allá del hombre.

Todas las condiciones del hombre en este mundo son penosas; ni siquiera la comida y la bebida están libres de dificultades. Pero Dios Todopoderoso le ha dado al hombre el poder y la fuerza para superar estas dificultades. No solo el castigo de Dios a la persona suicida será doloroso, sino que las consecuencias también serán malas para su familia y sus seres queridos. El que se suicidó se habrá ido, pero dejará un daño a sus amigos y familiares. Por eso, cuando el Profeta (PB) se enteró de que un musulmán se había suicidado, se enojó y dijo que no ofrecería sus oraciones fúnebres.

El Profeta (PB) dijo: “Tu cuerpo tiene derecho sobre ti y tus ojos tienen derecho sobre ti”. Esto claramente insta a la protección del cuerpo y el alma y de todos sus órganos. Una persona que comete un acto horrible y prohibido como el suicidio irá al Infierno y permanecerá allí para siempre.

Si una persona mantiene los principios morales de la religión en su mente, puede soportar fácilmente las dificultades y sufrimientos de su vida y, por lo tanto, no puede suicidarse. Tampoco un paciente que sufre un dolor incurable y severo puede pedir la muerte (eutanasia).

Sorprendentemente, a pesar de una prohibición tan clara del suicidio en nuestra religión, se ha vuelto muy común en nuestra sociedad actual. Los problemas y las preocupaciones ciertamente han aumentado, pero una persona debe buscar ayuda para ellos y enfrentarlos con valentía.

Las causas del suicidio no son fáciles de determinar porque el pensamiento humano varía de un individuo a otro, pero si analizamos los casos cotidianos de suicidio, se pueden identificar algunas causas comunes:

1. El estrés en la vida matrimonial de los padres afecta a la mente de los hijos. Los padres tienen la responsabilidad de desempeñar su papel en el desarrollo del niño y de resolver amistosamente sus disputas personales.

2. Los jóvenes con un alto nivel de educación, que tienen la esperanza de obtener buenos puestos de trabajo y el deseo de una buena vida, no rehuyen decir adiós a la vida cuando están fallando constantemente. Pero ningún trabajo es pequeño o grande. Se puede buscar oportunidades de empleo en el sector privado o iniciar su propia pequeña empresa. Existen muchos planes de ayuda gubernamentales a este respecto.

3. Pereza. Hay muchas personas en la sociedad que quieren lujo sin trabajo y cuando no obtienen esta vida, sufren de enfermedades mentales y se suicidan. Los padres deben inculcar a sus hijos las virtudes del trabajo duro, no mimarlos tanto que se conviertan en una carga para la sociedad.

4. Falta de asesoramiento. Algunos jóvenes se apresuran a elegir materias y carreras y cuando no tienen éxito o no están interesados en los estudios que tienen por delante sufren un decaimiento mental e incluso se suicidan. Hay una falta generalizada de asesoramiento académico. Los padres no piensan en qué asignaturas y carreras debería elegir el estudiante y no consultan a consejeros expertos.

5. Abuso de drogas. La adicción a las drogas se ha vuelto frecuente en muchos países. Un gran número de jóvenes son adictos al alcohol y a otras drogas. Terminan con sus vidas suicidándose después de sufrir depresión o síndrome de abstinencia. Los padres tienen la responsabilidad de vigilar a sus hijos. También deben hacer un seguimiento de los amigos que tienen.

6. Falta de educación espiritual y moral. Cada religión nos enseña la misma verdad y el mismo objetivo. Ninguna religión permite cometer malas acciones. En este mundo materialista donde la educación espiritual y moral no se considera fundamental para el carácter y el espíritu, una persona que no sigue los principios morales y religiosos se vuelve mentalmente débil. Si uno no está familiarizado con los valores morales, es más probable que sea presa de tendencias suicidas. Hoy en día, nuestra sociedad está en crisis y hay un mundo de narcisismo y egoísmo en todas partes. La gente angustiada comete pecados como el suicidio por frustración.