Once aleyas coránicas que ayudan a combatir la adversidad

Nuestra vida es cambiante y se compone de altibajos, dificultades y alivios que se suceden entre sí, ya que el día reemplaza a la noche y la noche reemplaza al día . Ayer todavía podíamos ser felices, pero hoy podemos sumergirnos en la amargura del sufrimiento. ¿Cómo sobrevivir en este torbellino de la vida? ¿Cómo no ahogarse en el abismo de los problemas?

Es muy difícil aceptar los problemas que acontecen. Una persona es débil por naturaleza y le parece que no es capaz de sobrevivir a ellos. Todo el mundo busca un punto de apoyo para sí mismo y el que conoce al Señor confía en Él y acepta con humildad todo lo que se le envía. El hombre creyente sabe que nada en este mundo sucede sin la voluntad de Dios, por lo que percibe adecuadamente todas las vicisitudes de la vida. Al darse cuenta de que la misericordia de Dios es incomparablemente mayor que cualquier dolor, encuentra consuelo en confiar en el Altísimo. Al leer las aleyas del Sagrado Corán, en las que el Señor se dirige a cada uno de nosotros, el creyente encuentra paz y esperanza.

Llamamos la atención de nuestros lectores sobre 11 aleyas del Corán, que nos ayudarán a mostrar paciencia en los períodos difíciles de la vida.

1 – En verdad, junto a la dificultad, la facilidad (94:1)

2 – Dijo: “¡No temáis! En verdad, Yo estaré con vosotros dos. Oiré y veré” (20:46)

3 – Dios es el Protector y Amigo de aquellos que creen. Él les saca de las tinieblas hacia la Luz. (2:257)

4 – ¿Acaso las gentes piensan que se les permitirá decir «¡Creemos!» y no serán puestos a prueba? (29:2)

5 y 6 – Bendito sea Aquel en cuyas manos esta el reino y que tiene poder sobre todas las cosas, el Cual ha creado la muerte y la vida para poner a prueba cuál de vosotros obra mejor. Y Él es el Todopoderoso, el Perdonador. (67:2)

7 – Todo ser humano probará la muerte y os ponemos a prueba con lo malo y con lo bueno. Y a Mí regresaréis. (21:35)

8 – ¡Oh, creyentes! ¡Sed pacientes y aguantad con firmeza y manteneos preparados para la lucha y temed a Dios! ¡Quizás, así, tengáis éxito! (3:200)

9 – “¡Paz sobre vosotros por haber sido pacientes! ¡Que excelente es la última morada!” (13:24)

10 y 11 – En verdad, os pondremos a prueba con algo de temor, de hambre, de merma de riquezas, vidas y frutos. Pero ¡Da la buena nueva a los que sean pacientes! Aquellos que, cuando les aflige una desgracia, dicen: “¡En verdad, pertenecemos a Dios y, en verdad, a Él retornamos!” (2:155-156)