Ocho enseñanzas para la visita a una mezquita

La mezquita es la Casa del Altísimo y aquel que entra en ella va a visitar a su Creador. Hay que observar una serie de reglas para la visita a la mezquita.

La mezquita es la Casa del Altísimo y aquel que entra en ella va a visitar a su Creador. El Profeta (PB) dijo:

“A aquel que va a la mezquita o vuelve de allí, Dios le preparará un lugar en el Paraíso (cada vez que lo haga)” (Imam Al Bujari y Muslim)

¿Qué reglas deben ser observadas cada vez que alguien visite una mezquita?

1) Es necesario realizar el baño completo (gusl) cuando alguien se encuentre en estado de yanaba (una condición en la que alguien debe realizar el baño completo después de tener una relación sexual o durante la menstruación o en el período post-parto, en el caso de las mujeres).

El Profeta (PB) dijo: “La mezquita está prohibida para las mujeres con menstruación y todos los que estén en estado de yanaba” (Abu Daud, Ibn Mayah, Al Baihaki).

Antes de ir a la mezquita es aconsejable tomar un baño y poner ropas limpias y perfume, en especial los viernes.

El hadiz dice: “A aquel de vosotros que realice una pequeña ablución en casa y luego vaya a la mezquita con el fin de realizar la oración allí, Dios Todopoderoso elevará su grado y eliminará un pecado… El que llegue a la mezquita y espere la oración allí recibirá una recompensa como si realizara la oración” (Ibn Mayah).

2) Ir a la mezquita con calma y con pasos mensurados. El Mensajero de Dios (PB) dijo: “Cuando oigas el adhan y vayas a rezar permanece en calma y compórtate con dignidad. Tómate tu tiempo (para llegar) y realiza la oración junto con el resto y realiza las que hayas perdido (de manera individual)”. (Bujari).

Si llegamos tarde a la oración del viernes en cambio debemos apresurarnos tanto como sea posible con el fin de unirnos a la oración colectiva.

3) A la entrada de la mezquita, es deseable poner la intención de permanecer en itikaf: “Me quedaré en el (estado) de itikaf todo el tiempo mientras esté en la mezquita”. Itikaf es una estadía en una mezquita con la intención correspondiente. Incluso si un musulmán no hace nada especial en la mezquita, recibirá una recompensa por estar en ella con esa intención.

4) Antes de sentarse en la mezquita, hay que realizar la oración del saludo con dos rakah. El hadiz citado por Al Tirmidhi, Al Nasai, Hakim y otros dice: “Cuando uno de vosotros entre en la mezquita, que no se siente hasta que realice una oración con dos rakats”.

La intención de esta oración es: “Tengo la intención de hacer la oración de saludo”.

5) No es correcto distraerse en la mezquita con algo que lo aleje a uno del recuerdo del Todopoderoso, por ejemplo, reír, conversaciones innecesarias, etc.

Ibnu Hibban menciona el hadiz de Abdullah (que Dios esté complacido con él), que narró que el Mensajero de Dios (PB) dijo: “Hacia el fin del mundo, algunas personas debatirán en las mezquitas cuestiones no religiosas”.

6) No se debe alzar la voz en la mezquita, gritar, maldecir o pelear. Abu Said al Judri dijo que el Profeta (PB) pasó un tiempo en una mezquita y escuchó a unas personas leer en voz muy alta. Abrió la cortina y dijo: “¿No están todos hablando con el Señor? No se interfieran unos con otros y no alcen la voz por encima de los demás en la lectura”. (Imames Abu Daud, Al Nasai, Al Baijaki, Al Hakim).

7) Es necesario cuidar la mezquita y observar la limpieza. Existe un mérito por sacar la basura o limpiar las motas de polvo en la mezquita. El Mensajero del Todopoderoso (PB) dijo: «Me mostraron las recompensas preparadas para los miembros de mi Ummah (y había una recompensa entre ellas) incluso por limpiar una mota de polvo (Tirmidhi, Abu Daud, Al Baijaki).

8) Se condena que el creyente abandone la mezquita después del adhan, a no ser que exista una emergencia. Aunque ya haya hecho la oración, es mejor que uno se quede para hacerla con la congregación.

El Profeta (PB) dijo: “Si estás en la mezquita cuando se pronuncia el adhan, ninguno de vosotros debéis iros hasta que haya completado la oración”. (Imam Ahmad)