¿Es lícito para los musulmanes desear una Feliz Navidad a los cristianos?

La causa que llevó a algunos académicos a oponerse a las felicitaciones a otros creyentes, en sus fiestas religiosas es obsoleta y ya no tiene razón de ser.

Destacamos la importante recomendación hecha por Habib Ali Zain al Abidin al Yifri, un islamólogo y educador espiritual que vive en los Emiratos Árabes Unidos, fundador de la Fundación Tabah, un instituto de investigación con sede en Abu Dhabi, sobre la licitud de las felicitaciones dirigidas por los musulmanes a sus hermanos cristianos en Navidad, y más extensamente a todos los no musulmanes durante sus festividades religiosas. Se trata de una opinión que socava algunas ideas preconcebidas y otros juicios apresurados.

“Recuerdo a mis hermanos que están entre los estudiantes de Ciencia Sagrada que los eruditos que formalmente prohíben expresar sus mejores deseos a los no musulmanes durante sus celebraciones religiosas basan su juicio en la convicción de que esto equivaldría a aprobar principios que son diametralmente opuestos a los del Islam”.

Hoy en día, es difícil imaginar que felicitar a los creyentes de otras religiones en sus principales festividades religiosas equivaldría a negar el Islam por el bien de su religión.

El Islam está firmemente establecido y sus principios fundamentales son bien conocidos, al igual que sus principales puntos de divergencia con otras religiones.

Por su parte, los seres humanos generalmente han madurado lo suficiente como para aceptar la convivencia religiosa, sin ir más allá de los límites impuestas por nuestros credos respectivos. Un musulmán que felicita a los cristianos en Navidad no debe ser visto como un defensor del dogma cristiano, que afirma la divinidad de Jesucristo (P) o que él (P) es el hijo de Dios.

Del mismo modo, un cristiano que recibe los mejores deseos de un musulmán no deducirá de ello que su hermano en Dios se adhirió a la teología cristiana. Lo mismo ocurre con un cristiano que felicita a un vecino musulmán en las fiestas del Aid, Ramadán o el nacimiento del Profeta Muhammad (PB).

La costumbre contemporánea durante el período navideño ya no vincula la expresión tradicional de felicitaciones como “Feliz Navidad” con la afirmación de que Jesús es el hijo de Dios. Es una simple costumbre cultural que cimenta unas buenas relaciones humanas y también interreligiosas.

Un principio legal (qa’ida fiqiyya) establece: “Un juicio depende de su causa” (yaduru al-hukmu ma’a ‘ilatihi wujudan wa‘ adaman). La causa que llevó a los académicos a oponerse a las felicitaciones dirigidas a otros creyentes, en sus fiestas religiosas, ahora es obsoleta y la prohibición que impusieron ya no tiene razón de ser.

Aquellos que se niegan a presentar sus felicitaciones a otros creyentes durante sus fiestas religiosas tienen todo el derecho de hacerlo, pero no deben tratar de imponer su opinión a los demás e intentar convertir su elección en obligatoria. Al condenar a quienes no comparten su punto de vista y al dudar de la sinceridad de su fe, socavan seriamente la grandeza del Islam. Os lo ruego: ¡Dejad de dañar la nobleza de esta gran religión a través de las malas interpretaciones que hacéis de ella!