Una molécula de proteína demuestra la existencia de Dios

Los estudios modernos del mundo molecular llevan a la comunidad científica a una conclusión fundamental: Dios existe.

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Los estudios modernos del mundo molecular llevan a la comunidad científica a una conclusión fundamental: Dios existe. Un estudio detallado de la estructura de la molécula de proteína deja a los científicos en estado de shock, y no deja lugar ni siquiera a la más mínima posibilidad de formación espontánea, sin la participación de un Poder Superior.

Una molécula de proteína es la base de una célula viva y consiste en un conjunto específico de aminoácidos. La cantidad de aminoácidos en las proteínas varía de 50 a mil o más. En este caso, los aminoácidos deben ser de un solo tipo (L – aminoácidos), dispuestos en una secuencia estricta, e interconectados solo por un enlace peptídico. Si cualquiera de estas condiciones se viola en la estructura de una molécula de proteína, esta se convierte en un conjunto inútil de aminoácidos que no puede ser un enlace de materia viva.

Vemos aquí la necesidad de un ordenamiento estricto. Por ejemplo, la molécula de proteína promedio está integrada por 500 aminoácidos de 20 especies y muestra uesna configuración bastante compleja del mundo molecular. Si asumimos que los aminoácidos pueden sumarse espontáneamente en la secuencia deseada, entonces hemos de saber que la probabilidad de tal caso es igual a 10⁶⁵⁰, es decir, una posibilidad frente a un gran número con 650 ceros.

¿Cómo surgió esta cifra? Aquí están las matemáticas triviales. La probabilidad por azar de una elección correcta de que un aminoácido tenga las 20 especies correctas es de 1/20. Y la probabilidad de que una molécula integre los 500 aminoácidos correctos es de 1 / 20⁵⁰⁰, lo cual nos da la cifra de 1 / 10⁶⁵⁰.

Y ahora, tomemos en cuenta la probabilidad de elegir solo L – aminoácidos. Los aminoácidos L y D tienen una composición químicamente idéntica, pero difieren en la disposición opuesta de las estructuras terciarias. En este caso, las proteínas de todos los organismos vivos consisten solo en L-aminoácidos, y si al menos un D-aminoácido apareciera en la estructura de la proteína, esta se volvería inadecuada. La probabilidad de que de los dos tipos de aminoácidos (D y L) estén presente solo el L-aminoácido, es igual a 1/2. En el caso de que haya 500 aminoácidos en una proteína, la probabilidad de que aparezcan solo formas L es igual a 1 / 10¹⁵⁰. Una posibilidad contra 10 elevado a 150.

Queda por tener en cuenta la probabilidad de la conexión de aminoácidos por un enlace peptídico. Los aminoácidos forman compuestos diferentes entre sí, pero para la formación de una molécula de proteína es necesario que los aminoácidos estén interconectados solo por un enlace peptídico. Se establece que la probabilidad de la conexión de aminoácidos por el enlace peptídico es del 50%, es decir, 1/2. Si una proteína tiene 500 aminoácidos, la probabilidad general es 1 / 10¹⁵⁰, es decir, una posibilidad contra 10 elevado a 150.

Para tener en cuenta los tres factores y calcular la probabilidad total, es necesario multiplicar las probabilidades obtenidas. 1 / 10⁶⁵⁰ x 1 / 10¹⁵⁰ x 1 / 10¹⁵⁰ = 1 / 10⁹⁵⁰, es decir, ¡una posibilidad de 10 elevado a 950! Imagínate: ¡una posibilidad de 10 elevado a 950! Decir que las probabilidades son simplemente cero es no decir nada. En matemáticas, la probabilidad de 1 / 10⁵⁰ ya se considera cero.

El Dr. James Coppedge del Centro de Investigación de Probabilidades en Biología de California realizó algunos cálculos sorprendentes. El científico ha aplicado todas las leyes estadísticas a la posibilidad de la aparición aleatoria de una única molécula de proteína. Contando las posibilidades, determinó que llevaría 10²⁶² años el formar aleatoriamente una sola molécula de proteína. Este es un número astronómico con 262 ceros, que excede la edad actualmente conocida del Universo.

En consecuencia, sin la participación del Creador, incluso un compuesto tan simple de materia viva como una molécula de proteína -un ladrillo que forma compuestos más complejos, células, organismos, etc- no podría llegar a existir.