dua sobre amor

Antes que nada, debe enfatizarse que no es pecado amar a alguien, por supuesto. En nosotros, Al-lah ha colocado la atracción hacia los representantes del sexo opuesto, que eventualmente se convierte en amor. Este sentimiento surge en nuestro corazón y no podemos controlarlo. Sin embargo, cada cosa tiene sus límites, definidos por el código de las leyes divinas: la Shariah. Según ella, si una persona experimenta sentimientos hacia la persona del sexo opuesto, se recomienda, sin demora, manifestarle estos sentimientos y ver cual es su reacción. Y si existe un consentimiento mutuo, estas personas deberían casarse rápidamente (nikyah), creando una familia fuerte y piadosa.

La dua es una súplica por medio de la cual el siervo apela al Señor pidiéndole ayuda y cuidado en algo. Y, por supuesto, la petición debe ser para bien. Pero, ¿somos siempre conscientes de lo que es bueno para nosotros y de lo que es malo? Por ejemplo, una chica puede estar fascinada por alguna característica de un chico, sin conocer las otras, que se manifestarán en otras situaciones. Un chico puede quedar cegado por la belleza de una joven o su carácter, pero al mismo tiempo desconoce si su vida en común será buena. Solo el Creador del mundo conoce esto.

Al-lah sabe lo que es bueno y elige solo lo mejor para nosotros. Y cuando le pedimos algo a Al-lah, existe el peligro de que, al conseguirlo, hagamos frente a grandes dificultades y acabemos por arrepentirnos. Por lo tanto, debemos confiar plenamente en Al-lah y pedirle que nos dé algo en el mundo que sea bueno para nosotros.

El Imam Abul Hasan al Shazali dijo:

“Huid de vuestra elección y confiad en la elección de Al-lah. En verdad, el que ha elegido algo por sí mismo no sabe si va a recibir algo bueno o no. No sabe si podrá mantenerlo o no. Lo mejor es lo que Al-lah haya elegido para ti”.

La satisfacción con las decisiones del Señor es el resultado de tener una buena opinión de Él. Por lo tanto, Ibn Mashish dijo: “No dudes de nada sobre las decisiones del Todopoderoso, mantén una buena opinión de Él en todo. No des preferencia a tu elección antes de la elección de Al-lah”.

En lo que se refiere a la petición de que otra persona se enamore de nosotros esto no nos parece correcto. Después de todo, esto significa que invadimos la vida de otra persona, la obligamos a decidir y usurpamos sus derechos. ¿Podemos conseguir la felicidad a expensas de los demás? ¿Eso realmente nos beneficiará?

¡Que el Todopoderoso nos conceda lo mejor en ambos mundos, nos salve de las acciones mal consideradas y nos proteja de los pecados y las tentaciones! Amin.