Discurso del Profeta Muhammad sobre Ramadán

108

“¡Oh gentes! Ciertamente se encuentra ante vosotros el bendito mes de Al-lah. Un mes de bendiciones, misericordia y perdón. Un mes que, para Al-lah, es el mejor de los meses; sus días, los mejores días; sus noches, las mejores noches; y sus horas, las mejores horas. Éste es el mes que os invita a ser los huéspedes de Al-lah y os invita a estar entre los que se encuentran cerca de Él. Cada respiro que hacéis Le glorifica; vuestro sueño es una adoración; vuestros actos son aceptados y vuestras súplicas son respondidas. Así pues, pedidle a Al-lah, vuestro Señor, que os dé un cuerpo sólido y una mente brillante para que podáis ayunar y recitar su Libro, ya que Él sólo se muestra descontento con aquel que no busca Su perdón durante este gran mes.

Recordad el hambre y la sed del Día del Qiyamah (Juicio) con vuestra hambre y vuestra sed. Ayudad a los necesitados y los pobres; honrad a vuestros ancianos; amad a los niños; cuidad las relaciones con vuestros familiares; controlad vuestras lenguas; cerrad vuestros ojos a las cosas que no os está permitido ver; cerrad vuestros oídos a lo que no os está permitido oír; mostrad vuestra compasión hacia los huérfanos de otros, para que sea mostrada compasión hacia los vuestros. Arrepentíos ante Al-lah por vuestras faltas y elevad vuestras manos en du´a (súplica) durante este tiempo, ya que es el mejor y Al-lah mira a sus criaturas con amor, respondiendo a sus peticiones y atendiendo sus necesidades.

¡Oh gentes! Ciertamente, vuestras almas dependen de vuestros actos, así que liberadlas con el Istigfar (arrepentimiento), aligerad su carga con largas postraciones y sabed que Al-lah jura por Su poder: “No habrá castigo para el que rece y se postre y éste no tendrá miedo del Fuego en el día en que el ser humano se halle ante el Señor de los mundos.

¡Oh gentes! Aquel que dé una comida de Iftar (ruptura del ayuno) a una persona que ayune durante el mes será como si hubiera liberado a un esclavo y sus pecados pasados serán perdonados”. Algunas de las personas que estaban allí preguntaron entonces al Profeta (PB): “¿Qué ocurrirá con aquellos de nosotros que no puedan invitar a los que están ayunando?”. El Profeta (PB) contestó: “Al-lah proporciona esta recompensa incluso si el Iftar (comida) es un vaso de agua”. “Aquel que tenga una buena moral (Ajlaq) durante este mes podrá pasar el Siraat (el puente sobre el Infierno)… el día en que los pies resbalen….

Alguien que oculta las faltas de otros verá como Al-lah reprime su Ira en el Día del Juicio…. Aquel que honre y ayude a un huérfano, verá cómo Al-lah le honra a él en el Día del Juicio… Aquel que derrame su bondad sobre otros, verá como Al-lah derrama su misericordia sobre él el Día del Juicio…. Aquel que corte su relación con Al-lah, verá como Al-lah corta también Su misericordia hacia él…. A quien realice una oración voluntaria en este mes, Al-lah mantendrá alejado el Infierno de él…. A quien lleve a cabo en este mes una oración obligatoria, Al-lah le recompensará con el valor de setenta oraciones … Y quien rece mucho en este mes, verá su carga aligerada el Día en que se midan las cosas…. El que recite un verso del Sagrado Corán en este mes, tendrá la misma recompensa que quien lo recite entero en otros meses.

¡Oh gentes! Ciertamente en este mes las puertas del Paraíso están abiertas, así que pedid a Al-lah que no las cierre para vosotros. Las puertas del Infierno están cerradas, así que pedid a Al-lah que las mantenga cerradas para vosotros. En este mes, Shaitan (Satanás) se convierte en prisionero, así que pedid a vuestro Señor que no le otorgue ningún poder sobre vosotros”.