Entrevista a Jaime Rossell

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“El terrorista no es creyente, utiliza la religión como excusa para atentar”

Jaime Rossell Granados |Subdirector General de Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia

Experto en radicalización violenta, este catedrático de Derecho Eclesiástico habló ayer en la UR sobre terrorismo y religión

Jaime Rossell Granados (Burgos, 1970) es catedrático de Derecho Eclesiástico en la Universidad de Extremadura. Actualmente ocupa el cargo de Subdirector General de las Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia. Sus publicaciones tratan principalmente sobre el fenómeno de la libertad religiosa y la protección de las minorías en nuestro país.

– ¿Qué factores intervienen en la radicalización religiosa?

– Es la pregunta del millón. Factores hay muchos: socioeconómicos, el paso de la persona por prisión… Pero el religioso es el más evidente, una mala interpretación de los mensajes. Aunque la radicalización suele darse por una conjunción de determinadas circunstancias más que por solo una de ellas. De todos modos, este siempre es un problema individual, de determinados sujetos. Se radicalizan las personas, no los colectivos. Fundamentalmente es una cuestión de intransigencia, de exclusión de las ideas del otro. Lo importante es conocer y aceptar a las personas, es lo que hace que la sociedad se enriquezca.

“Las grandes religiones que conocemos no contienen en su base la violencia”

– ¿Cree que hay religiones que aceptan la violencia como parte de su fe?

– No. Creo que las grandes religiones que conocemos (judaísmo, cristianismo e islam) son religiones de paz. Todas se construyen sobre la base de la dignidad del ser humano. Pero sí que es verdad que en ocasiones hay mensajes religiosos tergiversados o, interpretados, de forma espúrea para conseguir propósitos distintos. Por ejemplo, el perfil del terrorista que conocemos no es el de un hombre religioso, sino el de un hombre que utiliza la religión para justificar sus acciones violentas. Realmente las religiones no tienen en su base la violencia como forma de expansión. Radicales hay en todas partes, cuando el radical utiliza la violencia como forma de expandir su idea pasa a llamarse terrorista. Esto es lo que hay que detener. La religión no es compatible con la violencia.

– ¿Hay correlación entre la radicalización religiosa y la sociedad de la comunicación?

– Creo que los medios de comunicación y, sobre todo, Internet se han convertido en una herramienta muy importante para los ideólogos de la radicalización que buscan adoctrinar a la gente. Aquí es clave la prevención, la sociedad occidental tiene que poseer herramientas para impedir que el mensaje más radical pueda tener eco, y así evitar fenómenos violentos.

– ¿Cómo cree que tiene que legislar el estado para combatir estos fenómenos?

– Desde el Ministerio creemos que se debe gestionar de forma correcta la diversidad religiosa, hay que permitir que las comunidades y ciudadanos ejerzan su derecho fundamental, pertenezcan a la confesión que pertenezcan. El marco normativo debe permitir que las personas se puedan desenvolver por un lado como ciudadanos y por otro como creyentes de forma real y efectiva.

– ¿Cree que existe peligro de atentados terroristas en España y, en concreto, en La Rioja?

– No. Aunque éste es un problema de ciertos individuos y no colectivo, y ya sabemos que radicales puede haber en cualquier lugar… Pero lo importante para evitar atentados es que las comunidades sean inclusivas y respetuosas con el vecino. Mientras esto sea así en España y, en particular en La Rioja, no creo que haya ningún problema.