Bernard Shaw y el Islam

George Bernard Shaw fue uno de los mejores dramaturgos y críticos literarios del siglo XX

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George Bernard Shaw fue uno de los mejores dramaturgos y críticos literarios del siglo XX. En 1925, ganó el Premio Nóbel de Literatura. Él aceptó el premio, pero rehusó el dinero. También fue un portavoz de las ideas socialistas y un defensor de los derechos de la mujer.

Shaw nació en Dublín en 1856 en el seno de una familia de clase media de origen escocés. Su padre, George Carr Shaw, era un comerciante de grano fracasado. También era alcohólico y su ejemplo convenció a su hijo para hacerse abstemio. Su madre abandonó la familia para irse a Londres a enseñar música y cantar. En 1876, Shaw fue a la capital inglesa para vivir con su madre. Comenzó entonces a escribir crítica teatral y novelas. También leía durante horas en las bibliotecas públicas y en el Museo Británico.

En Londres, Shaw se unió al movimiento socialista. Él quería convertir al Reino Unido en un estado socialista, no por medio de una revolución, sino a través de una legislación avanzada. Asimismo, criticó el sistema capitalista, analizó los problemas sociales y defendió los derechos de la mujer. En total, escribió tres obras políticas “Commonsense about the War” -El sentido común y la guerra- (1914), “How to Settle the Irish Question” –Como arreglar la cuestión
irlandesa- (1917) y “The Intelligent Woman’s Guide to Socialism and Capitalism” –Guía de la mujer inteligente al socialismo y el capitalismo- (1928). “Commonsense about the War” fue una obra antibélica, que le trajo muchos problemas a Shaw. A causa de ella, fue tratado como un proscrito en Inglaterra y hubo incluso rumores de que podría ser procesado por alta traición. En aquel tiempo, sin embargo, se convirtió en un orador y satírico brillante y muy conocido. Fue autor de numerosas obras de teatro, tales como “César y Cleopatra” (1901), y escribió artículos para revistas como Dramatic Review.

A Bernard Shaw le gustaba leer acerca de las religiones del mundo y comenzó a reunir alguna información acerca del Islam y el mundo musulmán en Londres y durante sus viajes alrededor del mundo. Él alabó el Islam afirmando que era la mejor religión.

Shaw se sintió atraído por la personalidad del Profeta Muhammad. Por ello, declaró que si Muhammad asumiera el liderazgo del mundo moderno, “lograría resolver los problemas de una forma que traería la tan necesaria paz y felicidad. Europa está comenzando a enamorarse del credo de Muhammad. En el próximo siglo podría ir más allá reconociendo la utilidad de este credo para resolver sus problemas” (The Genuine Islam, Vol. 1, Nº 8, 1936). “Si una religión tuviera la oportunidad de gobernar Inglaterra y Europa dentro de los próximos cien años, ésta podría ser el Islam”, señaló Shaw.

Asimismo, añadió: “Siempre he tenido a la religión de Muhammad en alta estima a causa de su maravillosa vitalidad. Es la única religión que me parece que posee la capacidad de adaptarse a las cambiantes fases de la existencia y que mantiene su atractivo en todas las edades. Le he estudiado –al maravilloso hombre (Muhammad)- y en mi opinión, lejos de ser un Anticristo, debe ser llamado el Salvador de la Humanidad”.