Ceuta vivirá el principio de Ramadán con el confinamiento

El próximo 23 o 24 de abril dará comienzo el mes sagrado de ayuno que marca el Ramadán para los fieles musulmanes. Un mes en el que se da la vuelta al horario diario y se refuerza el contacto social en la comunidad. O al menos así ha sido tradicionalmente. Pero este inminente Ramadán será muy distinto, con el mes de ayuno coincidiendo con las medidas de confinamiento impuestas por el estado e alarma ante la pandemia de coronavirus Covid-19. Medidas que, recuerda la ONG de Ceuta Ingesa, descartan totalmente cualquier tipo de contacto personal y mucho menos concentraciones humanas como la de la Musal-la, el rico colectivo al aire libre que cada año reúne a miles d apersonas en Loma Margarita.

“Las normas nacionales son las que hay que seguir”, ha recordado el director de Ingesa en Ceuta, “Evitar las concentraciones de personas y que s mantengan en sus domicilios, con independencia de la actividad que pretendan hacer”. Y eso incluye celebraciones religiosas. Una disposición a mantener el confinamiento que marca el estado de alarma que ya han mostrado desde Luna Blanca, que este año no montarán la carpa en la que habitualmente se reúnen los fieles tras el rezo y por descontado no convocarán la Musal-la para evitar aglomeraciones, explica Mustaffa Abdelkader, de la ONG ceutí, recordando que la salud y el interés general son prioritarios. “Habrá que adaptarse al confinamiento”, explica desde Luna Blanca a Ceuta al Día en conversación telefónica, “por encima de las obligaciones religiosas está la vida”.