Austria: un «mapa del Islam» presentado por el gobierno provoca indignación entre los musulmanes

En Austria, la presentación el jueves 27 de mayo de un “mapa del Islam” desató un clamor entre los musulmanes, denunciando “una estigmatización” “que los expone masivamente a la inseguridad». En un comunicado de prensa, la principal federación musulmana de Austria (IGGÖ) señaló una iniciativa que “demuestra la clara intención del gobierno de marcar a todos los musulmanes como un peligro potencial”.

La ministra de Integración, Susanne Raab, había anunciado el lanzamiento de una nueva herramienta denominada “mapa nacional del Islam”, que permite encontrar los nombres y direcciones de más de 600 mezquitas y asociaciones del país, así como la identidad de sus líderes y sus posibles vínculos con países extranjeros. Si este mapa causó una gran preocupación, Susanne Raab aseguró que no se trataba de “lanzar una sospecha generalizada sobre los musulmanes”, sino de “identificar los patios traseros” de “ideologías” que cuestionan “los valores de la democracia liberal”.

“¿Te imaginas que tal mapa del judaísmo o del cristianismo podría producirse en Austria?”, dijo indignada Tarafa Baghajati, activista, escritora y miembro fundador de la Iniciativa Musulmana Austriaca (OMI), citando una fusión entre el terrorismo y una religión practicada por casi el 8% de la población austriaca. “Es preocupante y estoy decepcionada por este gobierno que está retomando el programa de la extrema derecha”, agregó.

Los participantes en el proyecto se desvinculan de él

Este mapa, que es fruto de una colaboración entre la Universidad de Viena y el Centro de Documentación sobre el Islam Político, organización creada en 2020 por la coalición entre los Conservadores y los Verdes, también empujó a estos últimos a tomar distancias con el proyecto. “Ningún ministro o diputado verde ha estado involucrado ni ha sido informado”, dijo la portavoz de integración del partido de los Verdes, Faika el Nagashi.

Su creación se produce tras un atentado terrorista en noviembre de 2020 en el corazón de Viena que cobró la vida de cuatro personas. Desde esta tragedia, se ha observado un aumento de los ataques físicos y verbales contra musulmanes en el territorio.

Según una asociación encargada de identificar denuncias de ataques anti-musulmanes en 2020 se notificaron cerca de 1.402 actos, la mayoría en la Web, un aumento del 33% que no es probable que sea contenido por una iniciativa que, según el IGGÖ, “sólo alimenta el creciente racismo contra los musulmanes, expuestos a un riesgo de seguridad importante”. La asociación también denuncia una “instrumentalización del conocimiento” de la Universidad de Viena, asociada a la creación del documento, así como información parcialmente falsa. Ella dice que ha sido contactada por “muchas personas cuyos nombres aparecen en el sitio”.

Lejos de limitarse a meras protestas, la organización Juventud Musulmana de Austria (MJO) anunció su intención de presentar una denuncia contra el gobierno el sábado (29 de mayo). La Universidad de Viena, por su parte, ha optado por distanciarse del controvertido proyecto y exigió que el logo de su institución sea eliminado del mapa.

Turquía también protestó contra la iniciativa del gobierno, considerándola “inadmisible” por la voz del Ministerio de Relaciones Exteriores.