Hagia Sophia se convierte de nuevo en mezquita

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, anunció el viernes la transformación de la antigua Hagia Sophia en una mezquita, a pesar de las advertencias desde el extranjero, después de que el Consejo de Estado revocó el estatus de museo de este monumento turístico en Estambul.

El Consejo de Estado, el tribunal administrativo más alto de Turquía, accedió a la solicitud de varias asociaciones al revocar una decisión del gobierno que data de 1934, en plena época kemalista, y que convirtió a Hagia Sophia en un museo.

Poco después de esta decisión, Erdogan anunció que el edificio estará abierto a las oraciones musulmanas como mezquita el viernes 24 de julio.

“Como todas las demás mezquitas, las puertas de Hagia Sophia permanecerán abiertas para todos, turcos y extranjeros, musulmanes y no musulmanes”, agregó en un discurso.

Una obra arquitectónica importante construida en el siglo VI por los bizantinos, que coronaron a sus emperadores allí, Hagia Sophia es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y una de las principales atracciones turísticas de Estambul, con unos 3,8 millones de visitantes en 2019.

Convertida en una mezquita después de la captura de Constantinopla por los otomanos en 1453, el líder de la joven República turca, Mustafa Kemal, la transformó en un museo en 1934.

El Consejo de Estado canceló esta decisión el viernes, explicando en sus considerandos que, de acuerdo con los actos de propiedad realizados en nombre de la Fundación Mehmet Fatih, llamada así por el sultán otomano que conquistó Constantinopla, Hagia Sophia fue catalogada como una mezquita y que esto no permitía cambiar la calificación.

Las reacciones de algunos países han sido negativas ante la decisión. Atenas la condenó “con la mayor firmeza”. Washington se mostró “decepcionado” y París “la deplora”. Grecia, a través de la voz de su ministra de Cultura, Lina Mendoni, consideró que era una “provocación hacia el mundo civilizado”.

Erdogan, un nostálgico del Imperio Otomano que busca reunir a su electorado en un contexto de crisis económica, la pandemia de nuevos coronavirus y un contexto regional difícil, se ha manifestó en varias ocasiones a favor de la transformación de Hagia Sophia en una mezquita.

El año pasado, calificó su transformación en museo como “un gran error”.

Desde que Erdogan llegó al poder en 2003, las actividades relacionadas con el Islam han aumentado en el interior de Hagia Sophia, incluidas las sesiones de lectura del Corán o las oraciones colectivas en la plaza frente al monumento.

Varios cientos de personas se reunieron tras la decisión del Consejo de Estado frente a Hagia Sophia, donde se desplegó una fuerza policial reforzada, agitando banderas turcas y cantando “se rompieron las cadenas” para celebrar la decisión.

Una reconversión de Hagia Sophia en una mezquita no impedirá que los turistas de todas las religiones vayan allí. Muchos de ellos visitan la cercana Mezquita Azul todos los días.