Profesora musulmana de teología se integra en el Comité de Ética Alemán

Según se señala en su página de inicio, el Consejo de Ética Alemán, “trata las grandes cuestiones de la vida”. Con la pandemia de coronavirus, las grandes preguntas han crecido. La última vez que la Comisión se pronunció fue en abril con una “recomendación sobre la solidaridad y la responsabilidad durante la crisis del coronavirus. En una sociedad en la que los conflictos parecen más agudos, los bienes más escasos y la vida amenazada, la ética, es decir, la reflexión sobre el comportamiento moral, gana importancia. ¿Qué debería hacer una persona? Una guía moral es más urgente de lo que ha sido durante años.

Por lo tanto, resultó apropiado que este jueves pasado el Consejo de Ética celebrara su primera reunión con una nueva composición. Sus miembros se reúnen físicamente en una gran sala del Bundestag. En abril, el Gobierno Federal y el Bundestag designaron 24 nuevos miembros. Debido a que el Parlamento se negó a dar la aprobación a los dos expertos propuestos por la extrema derecha, la AfD, no se alcanzó la cifra habitual de 26.

Perspectiva de las religiones

De los 24 miembros, once son mujeres y 13 son hombres, que trabajan en diferentes campos como la filosofía, el derecho, la medicina, así como las ciencias sociales y la teología.

Ahora hay cinco representantes de la teología cristiana, incluidos tres teólogos morales católicos, un representante de la religión musulmana y otro de la religión judía. La perspectiva teológica nunca ha sido tan fuerte. Esto muestra cuánto valoran el parlamento y el gobierno el punto de vista de las religiones.

Muna Tatari es miembro de este comité. El Islam había sido representado hasta ahora por un especialista en ética médica de Mainz en los últimos dos términos. Tatari, de 49 años, enseña teología islámica en la Universidad de Paderborn. Sus temas incluyen enfoques contemporáneos, perspectivas teológicas de liberación y la participación pública en la teología.

En tiempos de una sociedad divergente, Tatari, en conversación con Deutsche Welle, enfatiza la cuestión de lo que conecta, la “narrativa” común. Una narrativa significativa y socialmente vinculante que influye en cómo se percibe el entorno y que difunde valores y provoca emociones. Ella considera que las soluciones a los problemas específicos debe reposar en fundamentos éticos.

En este sentido, Tatari también está feliz por haber sido nombrada miembro del Consejo de Ética Alemán. Para que “una narrativa sobre el futuro de nuestra sociedad llegue a tantas personas como sea posible” es importante escuchar e integrar a tantas voces como se pueda. Desde un punto de vista teológico islámico, ella quiere apoyar un enfoque que “mire el bienestar de todos, piense en aquellos que están marginados y apoye iniciativas que tengan un efecto pacificador y emancipatorio”.