Crece el número de finlandeses que abraza el Islam

Según la investigadora y etnóloga de la Universidad de Jyväskylä, Meri Tuovinen, Helsinki, Turku y otras importantes ciudades finlandesas han visto un aumento en las conversiones al Islam.

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musulmanes finlandia

Las mujeres finlandesas que se están convirtiendo al Islam no ven el hiyab como un símbolo de opresión, sino como un signo de liberación de la belleza superficial, ha afirmado una investigadora especializada en temas religiosos.

Las mujeres con pañuelo en las calles finlandesas se han convertido en una visión cada vez más familiar. Esto se debe en parte a la reciente ola de migrantes y solicitantes de asilo de los países musulmanes a partir de 2015 y en parte a los finlandesas que se convirtieron al Islam por propia iniciativa, informó la emisora nacional Yle.

Según la investigadora y etnóloga de la Universidad de Jyväskylä, Meri Tuovinen, Helsinki, Turku y otras importantes ciudades finlandesas han visto un aumento en las conversiones al Islam, en su mayoría de mujeres finlandesas que anteriormente no tenían afiliación ni exposición a la cultura musulmana. “Las grandes ciudades ofrecen más oportunidades para encontrar espíritus afines y tienen más eventos en marcha”, explicó.

Tuovinen subrayó que esto va en sintonía con la tendencia internacional, ya que el Islam sigue creciendo en todo el mundo occidental, mientras que otras religiones se reducen o, en el mejor de los casos, se mantienen en el mismo nivel.

A pesar de la ausencia de estadísticas nacionales, Tuovinen está segura de que el número de conversos está aumentando en Finlandia. Para su extensa investigación, entrevistó a 31 finlandeses convertidos al Islam en varias partes del país. De ellos, 28 son mujeres y tres hombres.

Si bien los encuestados son un grupo mixto, de diferentes edades, orígenes y posiciones en la sociedad, lo que todos los 31 conversos tenían en común era la percepción del Islam como una religión “lógica” e «intelectual», que “encaja mejor con la historia”. Otra explicación fue que el Islam permite a las personas establecer un “contacto directo con Dios”.

Las mujeres conversas finlandesas también afirmaron sentirse “liberadas a través del vestido islámico”, lo que les permite “escapar de los ideales y expectativas de los cánones de belleza occidentales”.

“La paradoja es que las mujeres mismas sienten que son liberadas con su pañuelo, mientras que este atuendo en Occidente generalmente se considera como un signo de compulsión y desigualdad”, explicó Tuovinen a Yle.

La idea de que el número de conversos está en aumento fue compartida por Pia Jardi, musulmana desde 1986, empleada de la Mezquita de Helsinki y colaboradora del Foro Nacional para la Cooperación de las Religiones (USKOT). Según Jardi, las personas se sienten atraídas por el Islam por su claridad, contacto directo con Dios y ritos con significado transparente.

En 2016, el Pew Research Center estimó que alrededor del 2,7 por ciento de los 5,5 millones de habitantes de Finlandia es musulmán, lo que sugiere que podría crecer hasta el 15 por ciento para 2050. Históricamente, los musulmanes finlandeses consistían casi en su totalidad en tártaros finlandeses, pero crecieron para abarcar a otros grupos de población, como árabes, somalíes, kurdos, turcos y albaneses.