Melilla celebró el Eid al Adha

Enmarcado en un contexto difícil por las restricciones derivadas de la pandemia del coronavirus y el cierre fronterizo, la ceremonia se desarrolló de una forma “dividida” para evitar contagios entre los fieles.

¡Aid Mubarak! Esa fue la frase más repetida entre los creyentes nada más terminar de rezar en la Mezquita Central de Melilla, la mayor de la Ciudad. “Ahora es cuando empieza la fiesta de sacrificar el borrego, afirma Hamed, quien reconoce que este año es “un poco mejor” que el anterior. “La gente está un poco menos asustada con la pandemia y la mayoría se ha animado a comprar borregos”, explica, asegurando que, en su familia, “todos están más contentos este año” por poder celebrar la festividad.

En espacios divididos y con todas las medidas de seguridad y sanitarias. De esta manera se celebró ayer por la mañana el habitual rezo islámico que da comienzo a la fiesta del Aid El Kebir, la Pascua grande de los musulmanes. A pesar de que este año tampoco se hizo colectivamente al aire libre en la explanada del campo de fútbol junto a La Legión, todos coinciden en que fue “bien”. “Venimos aquí a rezar como todos los años y lo pasamos bien. Queremos que todos los musulmanes en todo el mundo lo pasen bien”, traslada una creyente que lamenta no poder celebrar esta fecha tan señalada con su familia, la cual se encuentra en Marruecos.

“Hay mucha diferencia este año porque los anteriores íbamos a Marruecos, lo pasamos con nuestra familia o ellos vienen aquí. Ahora lo pasamos con poca gente cuando antes había más musulmanes en Melilla”, se queja.

“Es un día fundamental y especial para nosotros. Actualmente, y por circunstancias de la vida, cada uno lo celebra donde está, pero lo celebramos tanto aquí en la mezquita como en la casa”, subraya Abdelkarem, el cual matiza que el sacrificio del cordero comienza después del rezo matutino. “Ahora con el coronavirus lo mejor es dividir los grupos y que se tomen todas las medidas de prevención”, remata.