Los musulmanes de Ceuta celebraron el Eid el Adha

Los musulmanes de Ceuta, que suponen un 50% de sus 85.000 habitantes, han podido finalmente celebrar su Pascua Grande (Eid Al Kebir o Eid Al Adha) tras la suspensión de la festividad el año pasado debido a la pandemia. Este miércoles, la comunidad islámica ha sacrificado a cerca de 4.000 corderos en la ciudad autónoma.La coyuntura sanitaria ha impedido la organización de rezos colectivos al aire libre, por lo que miles de fieles han acudido a las más de treinta mezquitas de la ciudad autónoma poco antes de las 9,00 horas para participar en el rezo especial del Eid antes de comenzar con el sacrificio de los animales, que este año han escaseado debido a los problemas surgidos con su importación desde el puerto de Algeciras (Cádiz) durante los últimos días.

Hasta este miércoles, cuando ha comenzado una celebración que se extiende durante tres días, solamente habían llegado a Ceuta unos 2.900 bovinos, por lo que cientos de familias no han podido cumplir con la tradición de dar muerte a un cordero durante las primeras horas de la jornada. A última hora de la mañana han desembarcado en la ciudad otros 900 animales, la mitad ya adquiridos por un donante anónimo residente en la Costa del Sol que ha repartido vales entre personas sin recursos.

La Pascua islámica del Sacrificio de 2021, festivo local desde 2010, cuando Ceuta se convirtió en la primera autonomía española que declaraba no laborable una celebración religiosa no católica desde 1492, ha venido marcada también por la disfunción generada por la evolución del calendario lunar y su interpretación desde el Ministerio de Asuntos Religiosos de Marruecos, por cuyas consignas se guían las comunidades musulmanas de las dos ciudades autónomas.

La Asamblea Local señaló como festivo el martes 20 de julio, cuando inicialmente se preveía que caería Eid Al Adha y como se ha celebrado en el resto de España, pero finalmente las autoridades islámicas del país vecino establecieron que en realidad la fiesta comenzaría este miércoles, cuando parte de la actividad económica y social de Ceuta permanece paralizada a pesar de no ser jornada no laborable oficialmente.