Salamanca busca oportunidades en el mercado halal internacional

El turismo es uno de los sectores que tratará de beneficiar el Ayuntamiento de Salamanca en el proyecto para captar musulmanes, especialmente procedentes de Oriente Medio. Pero también el agroalimentario. En este sentido, Salamanca cuenta con una importante ventaja, puesto que la cabaña vacuna es la más importante de España -junto con Cáceres-. Además, la certificación Halal de la carne de vacuno con destino a la exportación acaba teniendo hasta un 20% de incremento en el precio final. Por todo ello, este proyecto se presenta como una oportunidad más para el sector, que se encuentra afectado por la crisis provocada por la pandemia del coronavirus.

Los musulmanes -su población ronda los dos mil millones de personas en todo el mundo- no solo no consumen carne de cerdo ni sus derivados, sino tampoco aquellas que incluyan grasas de origen porcino. Además, para obtener la certificación Halal, los alimentos deben ser elaborados usando utensilios o maquinaria adecuadas. No debe ponerse en contacto con una sustancia o producto prohibido durante su elaboración, producción, procesado, almacenamiento y transporte. Además, los mataderos para sacrificar a los animales han de cumplir una serie de características para ser certificados. La línea de sacrificio no puede mezclarse con animales para otro consumo. Los animales permitidos deben ser sacrificados sin sufrimiento innecesario. En este sentido, entienden que la forma con la que menos sufre un animal es degollándolo. Además, así llega a perder una mayor cantidad de sangre.

El animal debe mirar hacia la Meca, hacia donde sale el sol, en el momento del sacrificio. El encargado de matarlo, que debe ser un hombre “y en su defecto una mujer”, tiene que estar duchado y aseado en el estado denominado tahara y pronunciar la frase: “En el nombre de Dios este razek (regalo) que me has dado que sea halal y bendito”.

Salamanca cuenta en la actualidad con un matadero certificado para sacrificar animales con el correspondiente certificado. La intención del área de Promoción Económica del Ayuntamiento de Salamanca y de la Cámara de Comercio es aumentar este número de forma significativa para conseguir la exportación hacia los países árabes. Por ello, en breve se llevarán a cabo unas jornadas técnicas para informar de los trámites para obtener dicho certificado.

Actualmente en Salamanca hay tres carnicerías que venden carne ‘halal’ para la población musulmana, que cuenta con 3.100 personas.

Los musulmanes de hoy entienden el término Halal, como un estilo de vida, un concepto global e integral que influye y afecta a las cuestiones cotidianas, como la alimentación, la higiene, la sanidad, la economía, la moda, el comercio o el turismo.

La comunidad charra musulmana, a favor

Salamanca cuenta con una población de unos 3.100 musulmanes que consumen carne gracias a tres establecimientos que cuentan con productos con certificación Halal. Así lo reconoce el imán Ahmed Lazrek, quien explica que el proyecto del Ayuntamiento será “muy beneficioso” tanto para ellos, como para la exportación. “Creo que sería muy importante y generaría muchos puestos de trabajo”, afirma. Además, expone que cada vez hay más musulmanes en países europeos que vienen a Salamanca para celebrar la semana del cordero en lugar de desplazarse a África. “Aquí tenemos un clima similar y podemos realizar barbacoas, por ejemplo, que en países como Bélgica, Noruega u Holanda es imposible”.

Aspectos claves en el turismo

Cuando el término Halal se aplica al turismo, la restauración o la hostelería, significa que se cumplen requisitos musulmanes en cuanto a comida, hospedaje, transportes, locales o espacios dedicados a la oración. Entre esos requisitos están que las materias primas utilizadas en los restaurantes sean Halal, que el almacenamiento de alimentos no induzca a errores con otras materias primas de orígen porcino, así como que la manipulación de utensilios como sartenes, cuchillos, etc. no tengan contaminación cruzada.

Regulación de la cosmética

Los cosméticos también contempla una regulación especial, puesto que no utilizarán trazas de grasas de cerdo. Además, los pasos de elaboración y manipulación se harán de tal forma que se garantice que no haya habido contacto con productos de origen porcino. Así, la cosmética se somete a analíticas de detección de ADN de alimentos prohibidos.