Incendian la puerta de una mezquita en San Javier (Murcia)

Una mano vandálica quiso en la madrugada del domingo dejar una huella de odio y destrucción en el centro de culto musulmán Assafwa, en pleno barrio de San Francisco, en San Javier, donde vive una amplia colonia de residentes árabes. Unos desconocidos dejaron escrito en la cristalera «muerte al islam» y después prendieron fuego al bote de ‘spray’, que explotó causando la rotura de la puerta de cristal y un incendio. El fuego fue controlado con extintores gracias a la rapidez de los agentes de la Policía Local de San Javier.

Hacia las 4 de la madrugada, la explosión sobresaltó a Francisca Chuecos, que vive justo en el piso de encima de la mezquita. «Como padezco insomnio, estaba fumando un cigarro sentada en el sillón, justo encima de donde se produjo la explosión. Se me movió hasta el suelo», relata la vecina. Enseguida se asomó a la ventana y le asustaron las «llamas y el humo negro», pero no llegó a ver a nadie escapando del acto vandálico.

Esta mujer llamó al Centro de Coordinación de Emergencias 112 y alertó, además, a los demás vecinos, ya que temió que las llamas hubieran invadido el interior del inmueble y que fuera necesario desalojar las viviendas. Por suerte, la patrulla de la Policía Local, que se presentó a los pocos minutos, logró aplacar el fuego con los extintores, aunque los efectivos llamaron a los bomberos por si se había incendiado el interior de la sala de culto. «Vinieron dos camiones de bomberos, la Guardia Civil y la Policía. Aún estoy alterada por el susto», cuenta la vecina.

Los bomberos rompieron lo que quedaba de la puerta para asegurarse de que no había algún fuego en el interior que pudiera propagarse y causar daños mayores. A Francisca, que lleva 25 años viviendo en esta céntrica y multicultural barriada de San Javier, le extraña un atentado con semejante mensaje de odio. «Aquí todo es siempre muy tranquilo y pacífico. Las personas que frecuentan la mezquita no causan ningún problema y los vecinos que no somos musulmanes somos respetuosos con ellos», explica esta vecina.

«Nos respetamos todos»

La puerta ennegrecida del centro de culto y el cordón policial llamaron este domingo la atención de otros vecinos, que observaban desde la calle las tareas de reparación del acceso de la calle Monseñor Carrión Valverde. «Me produce tristeza e ira», respondía este domingo un hombre de origen magrebí que observaba el destrozo de la mezquita, donde acude cada día para hacer sus oraciones. «Nunca ha habido problemas ni con los españoles ni entre los musulmanes. Nos respetamos todos», afirma Mohamed Mehdi, que vive en la barriada más de una década.

Para Hasan Bacri, que regenta una tienda de alimentación cerca del lugar de la explosión, «aquí nos respetamos todos; es una barriada tranquila». De la misma opinión es el imán de esta congregación musulmana, Brahim Roubi. Mientras arreglaba las gestiones con el seguro, afirmó que tenía previsto abrir la mezquita este mismo domingo por la tarde. «Voy a decirles que hay que seguir viviendo en la tolerancia y el respeto, como siempre he hecho», explicó el domingo el imán ante la puerta requemada que le habían dejado los vándalos.

El líder asegura que «nos sentimos aceptados en San Javier; nos ceden los espacios públicos para nuestras fiestas y siempre hemos sentido la hospitalidad en este lugar». Pero reconoce ahora «cierta preocupación porque no esperábamos algo así, pero estoy seguro de que será un hecho aislado». Y añade que «quien quiera alterar la convivencia pacífica, no lo va a conseguir».