Inaugurada la nueva mezquita de Vigo

En treinta años, la comunidad musulmana de Vigo ha pasado de ser un grupo pequeño a superar los 3.000 integrantes. Tras un año trabajando en el proyecto, ayer el Centro Cultural Islámico inauguró su nueva sede y mezquita, la mayor de Galicia. Son 700 metros cuadrados en un local de Gregorio Espino totalmente acondicionado para las actividades tanto religiosas como docentes y culturales que esta comunidad realiza anualmente en la ciudad y que duplica a la anterior en Canadelo Alto.

Con todas las medidas de seguridad sanitarias por el covid, la mezquita celebró un acto, con la presencia del presidente de las comunidades islámicas de Galicia, el doctor Mustafá; el alcalde de Vigo, Abel Caballero; la presidenta de la Diputación, Carmela Silva;  el jefe de la Guardia Civil de Vigo, Óscar Graña; así como el concejal Ángel Rivas, un  representante del Cuerpo Nacional  de Policía de la Comisaría de Vigo;  miembros sindicales y el párroco del Sagrado Corazón de Jesús, Jesús Martínez, entre otros invitados.

El portavoz del Centro Islámico, Abdulraheem Uzairi, agradeció  a todos su presencia, en especial a la presidenta de la comunidad del edificio, “una mujer muy querida en el barrio”, así como al resto de vecinos del entorno. “No venimos aquí a restar y a molestar, sino a sumar y a ayudar”, afirmó Uzairi, quien puso a su disposición la sede para “cuando la necesitéis; tanto para reuniones o eventos”. Asimismo, explicó que en su programa de actividades hay varias destinadas a personas del exterior, “ofrecemos clases de árabe y de refuerzo de clases para vuestros hijos, de forma gratuita”.

De momento, la mezquita empieza a funcionar con el 50% de aforo, mientras que el resto de actividades están a  la espera de que comience el curso escolar para “ver cómo podemos ponerlas en marcha”, afirmó el portavoz. Todas las personas que accedan a la sede tienen que tomarse la temperatura y lavarse las manos con  gel hidroalcohólico, además es obligatorio el uso de mascarillas y se facilitan calzas de plástico para entrar al lugar de culto, en caso de no descalzarse.

Fomentar la convivencia, normalizar la integración y demostrar que son parte de la sociedad, son, en palabras de Uzairi, los principales objetivos del centro.

Por su parte, tanto el alcalde de Vigo como la presidenta de la Diputación coincidieron en señalar la importancia de un acto que pone a la sociedad viguesa como ejemplo de integración e igualdad.

La comunidad pide un cementerio propio y enseñanza religiosa

El presidente de las comunidades islámicas de Galicia, el doctor Mustafá, aprovechó para solicitar apoyo a una reivindicación que lleva años sobre la mesa: la construcción de un cementerio mulsulmán. Según aseguró, “en la comunidad gallega ya somos 30.000, pero no podemos enterrar a nuestros fallecidos”. En total, son 29 las mezquitas repartidas por Galicia tras 50 años desde que llegaron los primeros musulmanes.

“Nuestra fe se basa en la paz y la concordia y nuestros hijos nacieron aquí, hay españoles musulmanes, trabajan aquí, pagan sus impuestos, pero cuando muere un familiar hay que trasladar el cuerpo a Oviedo, a Burgos o a Madrid. Así, pidió como favor al alcalde de Vigo, ayuda para “agilizar estar reivindicación”. Afirmó que “no pretendemos que haya un cementerio en cada municipio, sino uno en el Norte de Galicia y otro el Sur, para una despedida digna”.  La otra petición está vinculada a la enseñanza, con “más apoyo a la docencia, porque no queremos que nuestros jóvenes se eduquen por internet, y no tenemos fuentes de ingresos suficientes”.

Por su parte, el alcalde de Vigo se comprometió a, una vez cambie la normativa, apoyar la construcción del cementerio, mientras que anunció  que había sobre la mesa una propuesta de colaboración con la comunidad islámica  en referencia al tema de la enseñanza religiosa.