Ceuta: La celebración pública del Eid al Adha dependerá del fallo de Sanidad

La crisis del coronavirus ha provocado la suspensión de numerosas celebraciones que estaban previstas en esta primavera – verano. La Semana Santa, Ramadán, San Antonio, la Virgen del Carmen o las Fiestas Patronales, son algunas de las fiestas que han quedado suspendidas como medida de protección para los ciudadanos, pues en estos momentos y a pesar de que estamos a un paso de entrar en la fase 3 y posteriormente acceder a la ‘nueva normalidad’, se hace prioritario mantener vivo los principales puntos de protección; la distancia, el uso de mascarillas, la higiene y evitar las aglomeraciones. A ello debemos acostumbramos y aprender a convivir, pues hasta que no salga una vacuna contra el virus -no será antes del inicio del 2021- todos estamos expuestos a ser contagiados, por lo que debemos tomar todo tipo de medidas preventivas para evitar rebrotes que eviten retrocesos en la fase de desescalada.

La siguiente fiesta que podría ser suspendido es la ‘Fiesta del Sacrificio’, fechada para finales de julio y que está pendiente de lo que diga Sanidad. De momento, la Consejería de Medio Ambiente y Servicios urbanos ha sacado a licitación el contrato de las carpas para no cogerse los dedos y en el caso de recibir el ok por parte de la Consejería de Sanidad poder estar preparados para su montaje. De momento, todo está en el aire, mucho más teniendo en cuenta que no podrán llegar a la ciudad borregos procedentes de Marruecos debido al cierre de la frontera.

La Fiesta del Cordero se celebra desde el 31 de Julio de 2020 y durante 3 días. Es la Fiesta Mayor del Islam en recuerdo del cordero que Abraham degolló como sacrificio a Dios, en lugar de su propio hijo. Se representa en el mundo musulman con un sacrificio animal. Además es un día sagrado para orar y ayudar a los más necesitados.

Esta festividad tiene lugar al término de la peregrinaje anual a La Meca de 2020. Eid al-Adha (Fiesta del Sacrificio) es celebrado por los musulmanes de todo el mundo con la ofrenda y sacrificio de una vaca o un cordero. La carne del animal es separada en tres partes: una para la persona que obsequia la bestia, otra para repartir entre la familia y la última para los necesitados.