Cataluña: La Generalitat recuerda a los ayuntamientos la necesidad de cementerios musulmanes

La Dirección General de Asuntos Religiosos de la Generalitat de Cataluña ha pedido esta semana a los ayuntamientos catalanes que “busquen soluciones” en sus cementerios para poder enterrar a difuntos de confesión musulmana durante el estado de alarma provocado por el coronavirus. La Generalitat recuerda que los servicios funerarios son competencia municipal, y subraya que todas las confesiones tienen ritos, prescripciones o tradiciones en el acompañamiento de cadáveres, protegidas legalmente.

La tradición entre los marroquíes residentes en Cataluña -la primera comunidad extranjera por número de residentes- es embalsamar los restos de sus familiares fallecidos en España para enterrarlos en sus localidades de origen en Marruecos. Una tradición que comparten la mayoría de las comunidades de religión musulmana, como la numerosa comunidad paquistaní. Todos ellos suelen suscribir pólizas de entierro para sufragar estos gastos.

Pero este proceso es imposible ahora, con las fronteras cerradas y la prohibición de manipular los restos de los fallecidos a raíz de la pandemia de coronavirus, hayan muerto o no a causa del Covid-19. Y muy pocos cementerios catalanes están preparados para acoger restos humanos según la tradición musulmana.

“Tenemos esa dificultad, sí» reconoce Mohamed el Ghaidouni, portavoz de la Unión de Centros Islámicos de Cataluña. Según la doctrina islámica, el cuerpo de una persona al morir tiene que ser inhumado en tierra, las tumbas tienen que estar orientadas hacia la Meca tienen que estar separadas de aquellas que acogen personas de otras confesiones y no está permitida la incineración.

«En situaciones de fuerza mayor las familias pueden llegar a aceptar la incineración, pero difícilmente encontraremos un pronunciamiento público en este sentido», advierten desde la Generalitat.