Turismo halal, una oportunidad para España

España es uno de los países europeos con más patrimonio histórico y artístico de origen árabe y esto le da una oportunidad para el mercado del turismo halal

España es uno de los países europeos con más patrimonio histórico y artístico de origen árabe. La presencia musulmana en la Península Ibérica durante casi ocho siglos ha dejado una marca indeleble, tangible e intangible, en edificios, nombres, costumbres,… como (entre otros muchos) la Mezquita-Catedral de Córdoba junto con su centro histórico y la ciudad califal de Medina Azahara, la Alhambra, el Generalife y el Albaicín en Granada, y el conjunto Catedral / Giralda y el Alcázar en Sevilla, todos ellos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Las rutas de “El legado Andalusí” (reconocidas por el Consejo de Europa en 1997 como rutas culturales europeas) es otro ejemplo de este hecho.

Este rico patrimonio cultural que atesora España, hace de nuestro país un destino con un claro potencial para atraer turistas musulmanes. Así, las webs, blogs y foros dedicados al turismo halal recomiendan (entre otras) las visitas a esos lugares, representantes destacados del legado árabe/musulmán presente en la historia y el patrimonio de España.

Según Halal International Tourism, en 2014, dos millones de turistas internacionales de países de mayoría musulmana visitaron España, con Argelia (220,000), Turquía (215,000) y Marruecos (200,000) como principales países emisores. Además, los turistas de países como Arabia Saudita (40,780), Emiratos Árabes Unidos (39,053) e Indonesia (37,272) son cada vez más numerosos. En términos relativos, también cabe referenciar el aumento del número de turistas de Jordania (90%), Turquía (88%), Kazajstán (87%) e Indonesia (18%) (Halal International Tourism, 2020).

En esta línea, los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística de España, correspondientes a 2018 y los primeros nueve meses de 2019, muestran que el número de turistas de Asia y África está aumentando progresivamente, con Marruecos (675,000) como el principal país emisor (Statista 2020).

El impacto económico para el destino de este tipo de turistas es particularmente notable, con un gasto medio por persona de 1,500 € y una estancia promedio de 9 días, superiores al resto de los segmentos turísticos. Entre los musulmanes que más gastaron (por compra) se encuentran los de los Emiratos Árabes Unidos (600 €), Kazajstán (486 €) y Qatar (440 €) (Halal International Tourism, 2020).

El Instituto de Estudios Turísticos de España, con datos correspondientes al año 2014, ha determinado los países con el gasto medio más alto por persona: Arabia Saudita, 4.521 €; los Emiratos Árabes Unidos, 2,988 €; Túnez, 1,762 €; Turquía, 1.510 € y Marruecos, 1.094 €. Debe tenerse en cuenta que en España, el gasto turístico de los musulmanes alcanza solo alrededor del 1 por ciento de lo que gastan los turistas, lo que indica el potencial de crecimiento del turismo halal (Instituto de Estudios Turísticos de España, 2017).

El Global Muslim Travel Index (2019), desarrollado por MasterCard y Crescent Rating, también refleja el notable potencial de crecimiento de este segmento turístico para España, considerado el tercer destino europeo más atractivo, solo por detrás del Reino Unido y Francia, mientras que ocupa el noveno puesto entre países no pertenecientes a la OIC (Organización de Cooperación Islámica) y en primer lugar entre los destinos de entrada para musulmanes (en países no pertenecientes a la OIC). Además, este estudio señala que el mercado de viajes musulmán seguirá siendo uno de los segmentos de más rápido crecimiento en la industria mundial de viajes. Específicamente, en 2018 se estimó que había 140 millones de viajeros musulmanes internacionales, con la expectativa de llegar a 230 millones en 2026 y con sus gastos de viaje disparándose hasta los 180 mil millones US$ para compras de viajes en línea. Evidentemente, esto está relacionado con el crecimiento de la población musulmana, que se espera que represente una de cada tres personas en 2050 (Pew Research Center, 2019).

Otro indicador del volumen y el atractivo que puede alcanzar el mercado turístico interno de la población musulmana es la evolución de la población residente en España que profesa este credo. Según el último estudio demográfico (fechado el 31 de diciembre de 2019) de la Unión de Comunidades Islámicas de España (Observatorio Andalusí, 2020), la población musulmana en España se estima en más de dos millones, concretamente 2.091.656 en esa fecha, mientras que cinco años antes era de 1.858.409, con un aumento de 135.266 personas (7%) en un contexto de una ligera disminución de la población residente total en España. Esto significa que los musulmanes ya representan algo más del 4% de la población total, y el 42% de ellos tienen nacionalidad española (cinco años antes, esa cifra era solo del 38%). Entre los nacidos en el extranjero, los marroquíes son los más numerosos (dos tercios del total). Por regiones, la mayoría de los musulmanes se concentra en Cataluña (27%), Andalucía (16%), Comunidad de Madrid (14%) y Comunidad Valenciana (11%).

Además, el número de musulmanes que residen en los principales países emisores de turistas a España (Francia, Alemania, Reino Unido) es notable. Es una población significativa derivada, principalmente, de los descendientes de inmigrantes de África.

En 2016, el Institut Montaigne (una organización sin fines de lucro con sede en París) publicó un informe titulado «Un Islam francés es posible», concluyendo que la mayoría de los musulmanes franceses son originarios del norte de África: el 38% son de origen argelino, el 25% marroquí, 8% turco y 9% de países subsaharianos. Los musulmanes que son extranjeros también son del norte de África, África subsahariana o Turquía. Estas regiones representan más del 88% de las personas sin ciudadanía francesa. Otro estudio realizado en 2017, titulado «Crecimiento de las poblaciones musulmanas de Europa», calcula que la población musulmana en Francia es de 5,72 millones, siendo el país de la Unión Europea con el mayor número de musulmanes (Pew Research Center, 2017).

El segundo país de la Unión Europea con el mayor número de musulmanes es Alemania, con 4,95 millones (Pew Research Center, 2017). Específicamente, según la Oficina Federal de Estadística de Alemania (Destatis, 2020), se estima que, en 2018, 1,5 millones de personas eran de Turquía.

En cuanto al Reino Unido, según datos de 2018 (ONS, 2020a), tiene una población inmigrante de muy diversos Estados miembros de la OIC, como Pakistán (194,000), Nigeria (94,000), Bangladesh (83,000), Turquía (62,000), Iraq (40,000), Afganistán (39,000), Malasia (34,000), Irán (32,000), Arabia Saudita (13,000), etc. Además, de acuerdo con un estudio sobre la religión de la población de Inglaterra y Gales realizado por la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido en 2011, un total de 2,7 millones de personas fueron identificadas como musulmanes (4,8 por ciento de la población), posicionando al Islam como la religión minoritaria más predominante. El número de musulmanes ha aumentado del 3% en 2001 al 4,8% mencionado anteriormente en 2011 (ONS, 2020b). Londres se destaca como la ciudad con la mayor proporción de población musulmana, con un 12,4 por ciento. Estimaciones más recientes ubican al Reino Unido como el tercer país europeo en cuanto a población musulmana, con 4,13 millones (Pew Research Center, 2017).

En resumen, el crecimiento de la población musulmana residente, así como el aumento de las llegadas internacionales de países de mayoría musulmana, indican el creciente interés que despierta España en esta comunidad en todo el mundo y, por lo tanto, el importante potencial para desarrollar una oferta turística halal o Muslim-friendly como una oportunidad de negocio, si se adapta convenientemente a los requisitos de los turistas musulmanes, que no siempre son homogéneos debido a la existencia de diferentes interpretaciones del Islam y niveles de religiosidad.

Debe tenerse en cuenta que (Vargas-Sánchez y Moral-Moral, 2019) las áreas actuales de investigación del turismo halal se concentran principalmente en obtener conocimiento sobre los perfiles, percepciones y comportamientos de los turistas halal, junto con la implementación correcta de este tipo de oferta en los distintos subsectores turísticos (establecimientos de alojamiento, restaurantes, etc.). En este sentido, la autenticación de servicios halal o Muslim-friendly es un factor clave. La oportunidad, aunque no exenta de dificultades, está justo frente a nosotros, y de nosotros depende apostar por ella y gestionarla para crear experiencias turísticas apelativas para este segmento de mercado, como lo están haciendo otros países. ¿Estamos listos y dispuestos a hacerlo?