La televisión vasca emite un programa sobre la comunidad musulmana de Euskadi

El programa “Ur Handitan” del 5 de febrero ha recorrido las mezquitas de Euskal Herria para conocer de cerca a los jóvenes que integran la comunidad musulmana en Euskadi.

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En Euskal Herria viven más de 50.000 musulmanes, cifra que va subiendo año tras año. Pero a pesar de ser cada vez más los seguidores del Islam entre nosotros, ¿les conocemos verdaderamente más allá de los prejuicios entorno a esta comunidad? El programa “Ur Handitan” del 5 de febrero ha recorrido las mezquitas de Euskal Herria para conocer de cerca a los jóvenes que integran la comunidad musulmana en Euskadi.

Nourdine Ouafa, de origen marroquí, es de Lazkao y tiene 26 años. Su familia emigró de Rabat al Goierri en busca de una vida mejor. Su padre empezó vendiendo ropa en las ferias de los pueblos, y Nourdine ha decidido seguir con el negocio familiar. A pesar de que durante la adolescencia no le dio demasiada importancia a la religión, hace ya dos años se convirtió en «un verdadero musulmán»: reza cinco veces al día y asegura que el Islam guía su vida.

Hafsa Fenehara Ouerdi es una joven de 19 de Azkoitia que vino a Euskal Herria con sus padres, dejando atrás el pueblo de Oujda en Marruecos donde vivían y se matriculó en la ikastola nada más llegar. Es una estudiante muy aplicada y estudia Derecho en la facultad de Donostia de la UPV/EHU. Empezó a ponerse el pañuelo en la cabeza hace tres años, acto que asegura le cambió la vida: «Cuando me puse el pañuelo empezaron a mirarme diferente, pero yo sigo siendo la misma Hafsa de siempre. Ponerme el pañuelo es algo muy importante para mí y me lo he puesto con total libertad, ya que creo sinceramente en mi religión y en mi identidad».

Fadoua El Machour tiene 16 años y llegó a Euskal Herria con 8 años desde Marruecos. Sus padres son del pueblo de Oujda en la frontera con Algeria, la misma localidad en la que vivía Hafsa de joven. Nada más llegar empezó a estudiar en la ikastola y aprendió euskera con facilidad. Aprobó el bachillerato con buenas notas y le gustaría hacer una carrera de ciencias en la universidad, ya que no quiere llevar una vida como la de su madre o su abuela. La religión tiene una gran importancia para Fadoua, su padre es miembro de la dirección de la mezquita de Errenteria y ella va todos los viernes a rezar.

Mohamed Azzouz es un joven marroquí de 23 años que llegó hace 13 años a Errenteria junto a sus padres. Le gustan muchos las costumbres y la forma de vida de Euskadi, pero el Islam es la base de su vida. Según Mohamed, los hijos de los inmigrantes musulmanes tienen otra forma de ver la religión, sobre todo porque han tenido que adaptarse y crecer en un entorno no musulmán.