Condenados dos cantantes neonazis en Barcelona por delitos de odio

La Audiencia Provincial de Barcelona condenó el pasado día 20 a un año de cárcel a dos cantantes neonazis por un delito de provocación a la discriminación, al odio y a la violencia.

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La Audiencia Provincial de Barcelona condenó el pasado día 20 a un año de cárcel a dos cantantes neonazis así como a otros dos hombres relacionados con el sello discográfico que vendía los discos de los grupos ‘Batallón de castigo’ y ‘Más que palabras’ por un delito de provocación a la discriminación, al odio y a la violencia.

Sin embargo, los magistrados absolvieron a varios trabajadores del sello y al resto de miembros del grupo de rock del citado delito de odio. También fueron absueltos de la acusación de asociación ilícita que pedía la Fiscalía al no quedar acreditado que “operaran como una única entidad”, así como que la relación entre los grupos y los sellos discográficos fuera más allá de que “fueran las editoras y distribuidoras” de los discos. De hecho, de los once años de prisión que pedía el Ministerio público para once acusados, la pena final fue de un año para cuatro de ellos.

Condena

La condena se produjo después de que ambos grupos realizaran dos conciertos, uno en Sabadell y otro en Madrid. En los mismos se cantaron canciones con títulos y letras como: ‘Obrero español” en la que se decía “es difícil llegar a final de mes porque por cuatro duros lo hace un camerunés” o ‘Democracia’ que dice “Sangre y fuego os merecéis, putos demócratas de mierda, no nos vamos a detener, os declaramos la guerra, vuestros cuerpos penderán de árboles, vuestros hijos morirán antes de que puedan nacer, en los campos os pudriréis, hijos de puta, mientras España empieza a amanecer. Mierda, democracia, mierda, mierda”.

En sus concierto, los asistentes, al igual que ellos durante las interpretaciones de las canciones, “coreaban Sieg Heil, Sieg Heil, Sieg Heil, profieriendo igualmente gritos de Josué libertad”. Josué Estébanez es un neonazi que fue condenado en el año 2009 a 26 años de prisión por el asesinato por motivos ideológicos de Carlos Javier Palomino. Es más, durante el concierto, los grupo pidieron a los asistentes que compraran lotería que iría destinada a este asesino.
Los magistrados dieron por acreditado que “las conductas realizadas por los acusados implican un menosprecio a la dignidad de los inmigrantes latinoamericanos o musulmanes, del pueblo judío, así como de aquellas personas de ideología comunista o socialista, pues entre el abundante material que les fue incautado, del que ellos eran intérpretes, autores, distribuidores, se hallan repetidas expresiones que suponen una incitación, en ocasiones implícita, entre otras muchas más explícitas, a la marginación y exclusión de prácticamente todos los colectivos que no sean el hombre blanco español”.

En cuanto al hecho que trataron de acreditar los acusados de que el mensaje se amparaba en la libertad artística, los magistrados expusieron que no quedaba acreditado “teniendo en cuenta la más que discutible calidad de la música y voces de los grupos que interpretan las canciones, donde justamente lo más importante parece ser el mensaje de dichas canciones más que las mismas como producto de una creación artística”.

Los productos

En el fallo se explica que, por ejemplo, en una de las carátulas de uno de los discos del grupo ‘Más que palabras’ aparecía un grupo de skinheads provistos con bates de beisbol y navajas dando una paliza a dos personas de raza negra a las que cortan en la zona abdominal y asfixian.

Mientras que, entre los productos que se vendían en la tienda donde estaban los CD de ‘Batallón de castigo’ había todo tipo de marchandising como camisetas, polos, sudaderas, parches, banderas, llaveros, pulseras etcétera de “contenido racista, xenófobo, antisemita y homófobo, así como reproducción de simbología propia del régimen del III Reich y de su líder, Adolf Hitler”.

Apostilla la sentencia que “se trata de materiales que tienen el mismo trasfondo común referidas a la supremacía blanca, y discriminación de personas que no pertenecen a dicha raza, con la finalidad de extender el odio y la violencia”. Entre los lemas de las camisetas había algunos como: panchito invaders, los maricas no van a la guerra; marica que va, marica que muere o atención no eres panchito, habla correctamente.

El rock de la cárcel

El líder de ‘Batallón de castigo’ y ex delegado de Alianza Nacional en Málaga, tal y como explica la sentencia y la wikipedia, creo el grupo mientras cumplía una condena por el homicidio de un joven de 19 años, el intento de homicidio de otra persona y por un delito de lesiones.

Es más, fue en prisión donde se dieron los primeros conciertos de este grupo de rock neonazi hasta que por diversos traslados carcelarios tuvieron que aparcar su vena artística hasta su excarcelación. El grupo cuenta con un canal propio de youtube en el que actualmente se siguen pudiendo escuchar las canciones, tanto las grabadas en estudio, como las realizadas en algunos de sus conciertos.