Presidente de Azerbaiyán denuncia profanación de mezquitas por los armenios en Nagorno-Karabaj

Durante la reciente espiral del conflicto en Nagorno Karabaj, Azerbaiyán estudiaba recuperar por la vía militar Agdam, uno de los distritos ocupados por las fuerzas armenias hace casi tres décadas, dijo el presidente azerí, Ilham Aliyev.

«Aún es temprano para desvelar todos los secretos de esta guerra […] Pero puedo decir ya que planeábamos una operación en Agdam. Lo habríamos recuperado de todas formas, si bien con bajas importantes», declaró Alíyev al visitar el distrito.

Las unidades del Ejército azerí entraron en Agdam el 20 de noviembre, en la fecha acordada para el traspaso de este distrito al control de Bakú. La retirada de las fuerzas armenias desde otro distrito, Kelbecer (Kalbajar), prevista en un principio para el 15 de noviembre, se extendió hasta el día 25 a petición de Ereván. El distrito de Lachín ha de ser devuelto a Azerbaiyán para el 1 de diciembre.

Durante su discurso, Aliyev reprochó a los líderes occidentales haber hecho la vista gorda ante la profanación de lugares de culto musulmanes en los territorios ocupados.

Los copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE, según Aliyev, habían visitado Agdam en dos ocasiones y vieron la mezquita local, pero nunca plantearon este problema.

«¿Por qué no ha suscitado la preocupación de los líderes occidentales? ¿Será que las mezquitas musulmanas se pueden profanar, usarse para el pasto de vacas y cerdos, ser destruidas? Si es así, que se vayan y se ocupen de los problemas en sus países, sin meter las narices en nuestros asuntos», subrayó.

Saliendo al paso de aquellos que manifiestan inquietud por el futuro de los templos cristianos en los territorios recuperados por Azerbaiyán, el presidente Aliyev dijo: «Que nadie se preocupe, especialmente los líderes occidentales que alientan la islamofobia, hacen la vista gorda ante la profanación de los santuarios islámicos e incentivan a los profanadores. Primero, no tienen derecho a hablar del tema; y, segundo, todos los templos en nuestro territorio son nuestro patrimonio histórico».