Jóvenes musulmanas indias se convierten en héroes en las redes sociales

Las manifestaciones estudiantiles se han propagado en India, con las universitarias musulmanas como estandartes de la respuesta ante la violencia policial

Entre una lluvia de golpes propinada por los lathis (porras de la policía india), un universitario se retuerce en el suelo mientras tres chicas con velo se interponen entre la policía de Nueva Delhi y el joven indefenso. Las imágenes del apaleamiento recogidas por un móvil el martes pasado agitaban Internet mientras la policía entraba a porrazos en una de las principales universidades de la capital india, la Jamia Millia Islamia. Como la pólvora, las manifestaciones estudiantiles se han propagado por lo ancho y largo del país; con las universitarias musulmanas como estandartes de la respuesta civil ante la violencia policial.

“En ese momento, quería salvar a “mi hermano” (expresión coloquial usada en el subcontinente en referencia a los amigos) Así que hice que esa gente (la policía) se fuese”, explica Aysha Renna a la cadena CNN, en una de las muchas entrevistas que ha concedido desde entonces. Esta joven musulmana de 22 años fue uno de los más de 2.000 estudiantes de la Universidad Jamia Millia Islamia que se concentraron pacíficamente cerca de este prestigioso centro de Delhi para manifestarse en contra de una polémica enmienda a la ley de ciudadanía aprobada por el Gobierno central, y cuyas protestas fueron respondidas con agresiones.

“Estas valientes chicas fueron mis escudos”, cuenta Shaheen Abdullah, estudiante de 24 años de la misma universidad, quien dice que el grupo trataba de evitar la estampida que se escapó del campus cuando entró la policía. El vídeo muestra al grupo entrando en un callejón sin salida y al joven siendo arrastrado a la calle principal por personal uniformado, que lo derriba y apalea en el suelo hasta que es rescatado por Renna y las otras dos chicas. “Lo que más temo es la acción del Gobierno contra las minorías”, resume ella.

Otra de las heroínas del vídeo, Farsana de 22 años, explica el motivo de su reacción, que resume el sentir de las protestas que se multiplican por el país: “Queremos salvar nuestra Constitución. Esta ley es contraria a nuestra Constitución y contraria a los indios musulmanes”. La norma a la que se refiere es la que aprobó el Parlamento de India y por la que se concede asilo y ciudadanía a todo inmigrante de Bangladesh, Afganistán y Pakistán, siempre y cuando haya entrado en la India antes del 31 de diciembre de 2014 y no sea musulmán.

El nuevo marco legal de la India, que no cuenta con una regulación específica para refugiados, ha sido recibido con protestas en todo el país. Líderes de varios partidos y grupos religiosos, incluidos hindúes y cristianos, denuncian que la ley es discriminatoria —así la ha calificado el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos— y contraria al espíritu secular del país asiático. Mientras que el Gobierno conservador y nacionalista hindú de la India justifica la enmienda porque, dice, protege a las minorías religiosas hindúes, sijs, budistas, jainitas o cristianas, perseguidas en naciones vecinas como Pakistán, Bangladesh y Afganistán.

La aprobación de la norma ha hecho crecer el temor entre los cerca de 200 millones de indios musulmanes, cuya ciudadanía podría verse en peligro cuando esta ley se combine con el Registro Nacional de Ciudadanos [NRC, en inglés], que el Ejecutivo indio planea imponer en todo el país. En agosto, el programa piloto de este nuevo censo excluyó a cerca de dos millones de personas en el Estado de Assam, principalmente musulmanes, aunque también hindúes; quienes quedaron expuestas a la expulsión al ser consideradas apátridas, Muchas de estas personas fueron llevadas a centros de detención.

Los activistas entienden que la enmienda a la ley de ciudadanía intenta proteger a las minorías religiosas que tengan dificultades de acceso al futuro registro de ciudadanía a nivel nacional, dejando fuera a los musulmanes que no puedan acreditarse. Esto, según los críticos, facilitaría así la hegemonía del hinduismo en un país concebido como secular desde su independencia. “India siempre estará unida”, concluye Renna, apodada Shero en las redes (mezcla del determinante inglés she y el sustantivo hero); y quien dice que luchará por preservar la pluralidad del país con el mismo empeño con el que protegió a su compañero.