Kyrie Irving, estrella del baloncesto estadounidense, abraza el Islam

Dentro de un panorama deportivo corporativo donde los movimientos de los atletas están cuidadosamente orquestados y cada entrevista con los medios estratégicamente coreografiada, Kyrie Irving siempre se ha resistido y aún se rebela contra la conformidad.

Durante el Ramadán, el mes sagrado del Islam en el que casi 2.000 millones de seguidores observan el ayuno diario desde el amanecer hasta el atardecer, Irving ha abrazado una nueva causa que abarca los pilares de la justicia social, el antirracismo y el humanitarismo que han llegado a definir a los 29 años de camino de la superestrella, dentro y fuera de la cancha del baloncesto.

El 12 de abril, comenzaron a difundirse rumores de que Irving se había convertido recientemente al Islam y estaba participando en el ayuno de Ramadán. Imágenes de Irving sentado de una forma que se corresponde a la oración islámica, comenzaron a circular en Twitter, Instagram y más allá. En semanas anteriores, Irving había publicado tuits en los que vinculaba a Al-lah con sus asuntos personales.

El 23 de abril, después de que los Brooklyn Nets de Irving superaran a los Boston Celtics, el rumor se convirtió en realidad. En una conferencia de prensa posterior al partido, Irving habló sobre su fe:

“Alabado sea Dios. Para mí, mi fe y en lo que creo es ser parte de la comunidad musulmana, estar comprometido con el Islam y también estar comprometido con todas las razas, culturas y religiones y tener comprensión y respeto hacia todos”.

Las palabras de Irving resonaron profundamente en la comunidad musulmana, particularmente en EEUU, hogar de una población que aún intenta recuperarse de cuatro años de “prohibiciones musulmanas” y una implacable “guerra contra el terror” que marcó la identidad musulmana como sospechosa. Los líderes musulmanes acogieron la noticia de la fe de Irving con satisfacción publicando su imagen en las redes sociales y refiriéndose a la estrella “Ramadan Irving”. Para una comunidad en constante búsqueda de héroes, particularmente en el campo del deporte, Irving llenó un vacío y se unió a las filas de los atletas musulmanes.

Si bien Irving había mostrado signos de su conversión al Islam, se abrió cuando sintió que estaba bien hacerlo. Esa autenticidad, tanto como la honestidad de sus palabras, mostró el espíritu mismo de su nueva religión.

“Estoy participando en Ramadán con muchos de mis hermanos y hermanas musulmanes. Estoy comprometido con mi servicio a Dios, Al-lah. Estoy feliz de ser parte de mi comunidad y de hacer las cosas correctas. Y el ayuno es definitivamente parte de eso. Estoy realmente bendecido y agradecido de participar en esto”.