Joe Biden corteja el voto musulmán

Joe Biden, elegido por los demócratas para vencer a Donald Trump en la carrera por la Casa Blanca, es un claro favorito en las intenciones de voto de las minorías. Para asegurarse de ganar el apoyo de los musulmanes, el candidato presidencial corteja abierta y activamente sus voces, con la ayuda de Bernie Sanders, otro candidato demócrata que goza de una gran popularidad entre los musulmanes.

El candidato demócrata a la presidencia de EEUU, Joe Biden, llamó públicamente el lunes 20 de abril a los ciudadanos musulmanes a votar por él contra Donald Trump en las próximas elecciones presidenciales programadas para el 3 de noviembre. El ex vicepresidente de Barack Obama hizo el llamamiento durante una conferencia virtual organizada por la organización Emgage, que se ha encomendado la misión de movilizar masivamente a los musulmanes estadounidenses en el campo político y alentarlos a participar en la próxima votación.

Para apoyar su invitación al voto formulada en la “Cumbre del millón de votos musulmanes”, a la que asistieron varios miembros del Congreso, como las diputadas Ilhan Omar y Rashida Tlaib, Joe Biden citó un famoso hadiz del Profeta Muhammad (PB): “El que de entre ustedes vea un mal, que lo cambie con su mano. Si no puede, (que lo cambie) entonces con su palabra. Y si no puede, (que lo cambie) entonces, con su corazón, que es el grado más débil de la fe.”

“Las voces de los musulmanes estadounidenses son importantes”

“Seré un presidente que escuchará e integrará las ideas y preocupaciones de los musulmanes estadounidenses sobre los asuntos diarios que más les importan a nuestras comunidades”, dijo Joe Biden. En este sentido, ha prometido revocar, desde el primer día que asuma el cargo en la Casa Blanca, si es elegido, el controvertido decreto antiinmigrante de Trump denominado la Prohibición Musulmana.

“Donald Trump ha avivado las llamas del odio en este país con sus palabras, sus políticas, sus nombramientos y sus acciones, y continúa haciéndolo”, señaló.

“Las voces de los musulmanes estadounidenses son importantes. Todos sabemos que sus voces no siempre han sido reconocidas y representadas”, agregó, prometiendo un cambio con él. Él afirmó desear que “la fe islámica se enseñe más en las escuelas”, al igual que otras religiones importantes, y declaró su intención de trabajar para “satisfacer las demandas morales derivadas de las crisis humanitarias en Siria, Yemen y Gaza”.

Tras la retirada de Bernie Sanders de la carrera en la Casa Blanca, Emgage, que cuenta con el respaldo de organizaciones musulmanas estadounidenses influyentes como el Consejo de Asuntos Públicos Musulmanes (MPAC), terminó apoyando la candidatura de Joe Biden en abril, después de haber respaldado durante mucho tiempo a su rival demócrata.

“Desde los jefes de las pequeñas empresas que crean empleos a los profesionales de la salud que se encuentran en la primera línea para luchar contra la Covid-19, los musulmanes estadounidenses contribuyen todos los días al tejido y al éxito de nuestra nación”, dijo Joe Biden. “Como presidente, defenderé a las comunidades musulmanas en todo el país, derogaré inmediatamente la Prohibición Musulmana y adoptaré la diversidad como una fuerza fundamental de nuestra nación, no para demonizarla.”

“La presencia de Joe Biden sirve no solo para impulsar a los musulmanes estadounidenses a votar, sino también para iniciar una nueva era de compromiso con las comunidades musulmanas estadounidenses bajo la administración de Biden”, dijo Wael Alzayat, director de la organización.

Cabe destacar que uno de los fundadores de Emgage, Farooq Mitha, fue contratado en marzo por el equipo de campaña de Joe Biden como asesor para movilizar a los musulmanes a votar.

Joe Biden está decidido a movilizar a las minorías por todos los medios contra Donald Trump. Hasta la fecha, el candidato demócrata es el favorito de las intenciones de voto entre las minorías, los jóvenes y las mujeres y disfruta también de una ventaja en las encuestas a nivel nacional. Pero todavía no se ha ganado nada. Faltan cuatro meses para una elección crucial, que promete ser muy disputada.