Musulmanes colombianos contra la anexión israelí de Cisjordania

Ante las más recientes tentativas de la entidad sionista de anexar territorios históricamente reconocidos y ocupados por palestinos y palestinas, particularmente mediante la colonización del Valle de Jordán que representa una porción importante de Cisjordania en el Estado de Palestina, una vez más se amenaza la libre determinación de los pueblos al pasar por encima del derecho internacional y de las advertencias que cientos de organizaciones políticas y civiles han emitido durante décadas con el fin de hacer valer la dignidad y reconocimiento del pueblo palestino.

Desde el Movimiento Internacional de Jóvenes Musulmanes por la Paz hacemos un llamado a la comunidad internacional, en especial a los gobiernos latinoamericanos y organizaciones de musulmanes a lo largo del continente, para aumentar los esfuerzos en la denuncia de este plan que no solo compromete la estabilidad internacional sino que profundiza la violación de derechos humanos actualmente perpetrados por el sionismo en territorio palestino y ocultados por la complicidad de los gobiernos estadounidense y saudí. Este plan, más allá de una anexión, representa una usurpación directa al pueblo palestino.

Creemos que los esfuerzos deben darse desde varias instancias y por supuesto buscando las coaliciones para llegar a una solución que favorezca no solo a musulmanes y musulmanas, sino a las ciudadanías libres que habitan dentro y fuera de Palestina. Como Jóvenes Musulmanes latinoamericanos somos conscientes de la responsabilidad histórica que nos corresponde como forjadores de paz y constructores de futuros posibles y viables. En ese sentido, no podemos callar ante la situación que viven nuestros hermanos y hermanas. Convocamos a los y las jóvenes profesionales y estudiantes de todo el continente para que alcen su voz en favor de los más desfavorecidos. Es imprescindible que desde las instancias políticas, sociales, civiles, artísticas y académicas, entre otras, se manifiesten y sumen las voces a la campaña #NoALaAnexión para que, así, los gobiernos de esta latitud del planeta abandonen el silencio cómplice.