Exposición sobre la influencia de la cultura árabe en México

La cultura árabe tiene una presencia enorme en México, como lo demuestra la exposición "La huella hispanomorisca en México"

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Por contener cientos de elementos que cotidianamente se utilizan en el territorio nacional, desde vocabulario hasta artículos, utilitarios y de ornato, la cultura árabe tiene una presencia enorme en el país, como lo demuestra la exposición La huella hispanomorisca en México.

El primer piso del Museo de Arte Popular (MAP) es ocupado por la muestra abierta al público esta tarde, y que permanecerá hasta el 17 de noviembre. Curada por Ana Paulina Gámez, la exhibición intenta conectar al público con la ancestral cultura árabe que llegó a México luego de la Conquista, y tras 800 años de convivencia entre musulmanes y cristianos, en la hoy Península Ibérica.

La muestra reúne cerca de 250 piezas de taracea, herrería, textiles, talabartería, máscaras y cerámica, que el visitante aprecia a través de la información y las explicaciones que ofrecen las cédulas que acompañan el recorrido. También se exponen 70 fotos de arquitectura virreinal aplicada a iglesias y conventos de diferentes partes de México.

“La finalidad es difundir una de las raíces de la cultura nacional. Una raíz inmersa en la vida cotidiana de México que se mantiene hasta la fecha a través de entre cuatro mil y siete mil palabras árabes que todos usamos, como jazmín”, explicó la curadora, previo a la ceremonia de inauguración, ante cientos de asistentes al museo.

Los textos de sala explican que la convivencia entre cristianos, medújares y mozárabes en el Reino de Castilla hizo que el castellano, desde el inicio de su historia en el siglo IX, asimilara expresiones y palabras árabes como almohada, alfombra y alhóndiga; en materia de alimentación, esa herencia dejó especias y frutas como el limón y la naranja.

A lo largo de la muestra se revela que el arroz con leche, las conservas y el destilado de licores vienen de esa misma raíz gastronómica, en tanto que el mole negro de Oaxaca está llenos de ingredientes que los árabes introdujeron a España, y posteriormente llegaron a las mesas mexicanas, como el ajonjolí, pasas, nueces y especias.