Durante casi una década, los activistas islamófobos promovieron la teoría de que la administración Obama había sido infiltrada por extremistas musulmanes y que la Casa Blanca estaba influida por radicales islámicos en los niveles más altos. Ahora, los activistas islamófobos están jactándose de su propio acceso a la Casa Blanca de Trump.

Brigitte Gabriel, fundadora de la organización islamófoba ACT for América dijo en la conferencia anual del grupo el 4 y 5 de septiembre que el grupo mantiene una reunión semanal en la Casa Blanca, según una fuente presente en la reunión que transmitió esos detalles al Southern Poverty Law Center.

“De hecho, quiero que sepáis que tenemos una reunión permanente en la Casa Blanca una vez por semana”, dijo Gabriel. “Tenemos un presidente que nos quiere, el presidente Trump”.